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Las guerrillas en el Perú: 1965-1980 dos experiencias distintas (2da. Parte)

Esta idea quedó reflejada en 1984 cuando junto con iniciar acciones urbanas de propaganda armada en Lima, sus máximos esfuerzos estuvieron dirigidos a organizar un foco guerrillero rural en la provincia de Paucartambo, en el departamento del Cusco.

La detención de una decena de tupacmaristas y la confiscación de importantes pertrechos militares e información desbarató esta operación, que recordó a muchos peruanos las experiencias guerrilleras de 1965. Este revés, no muy recordado por los analistas políticos peruanos, los obligó a postergar esta acción por tres años.

La tercera etapa, llamada de propaganda armada, terminó en el tercer trimestre de 1987, iniciándose en octubre de ese año, la cuarta etapa: De la guerrilla rural. El MRTA ingresó, así, a un nuevo período de su existencia: el de la construcción del ejército tupacamarista. De esta forma en las selvas del Departamento de San Martín los tupacamarus pusieron en práctica su concepción del desarrollo de la prolongada Guerra Revolucionaria del Pueblo.

Su máximo dirigente el Comandante "Rolando" (Víctor Polay Campos) en diversas entrevistas ha sostenido que una de las tesis que más caracteriza la experiencia tupacamarista es que "la revolución no puede ser muda". "Nosotros pensamos que si hay una cosa que no puede ser muda es la revolución. La revolución tiene que ser un acto pedagógico, un acto de explicación a las masas". (Extraña propuesta de paz, entrevista con Rolando, Caretas, Nº 981 Lima 16 de noviembre de 1987, págs. 9-13)

La aplicación de esta tesis ha llevado a que desde sus inicios, el MRTA ha reivindicado todas y cada una de sus acciones, explicando su justificación política; y buscando hacer públicas sus propuestas. Las conferencias de prensa, las entrevistas, la propaganda intensa, etc., son parte de la permanente actividad para comunicarse, de la manera más clara y sencilla, con millones de peruanos. Hacer política para las mayorías populares y no para una vanguardia radicalizada es, entonces, uno de sus lineamientos.

"De allí su preocupación porque cada acción guerrillera tenga un significado digerible por las amplias masas populares. A esta política fue correspondiendo por ejemplo, su decisión de suspender unilateralmente las hostilidades contra el nuevo gobierno aprista: no bastaba que la vanguardia estuviera clara sobre las posibilidades y perspectivas de Alan García; era necesario que el pueblo también lo estuviera y que, a partir de su propia experiencia, comprobase la imposibilidad histórica del APRA, que en esa oportunidad pretendió encubrirse bajo la promesa de una "gobierno nacionalista, democrático y popular". (Simon Yehude; Estados y Guerrillas en el Perú, EES, Lima, pág. 116)

El Comandante "Rolando" señala que otro de los principios del MRTA es que las armas y la acción armada son instrumentos para hacer política, actuando con ellas en las coyunturas y respondiendo con iniciativas políticas a los diversos problemas del país. Reconocen, de esta forma, que no se acumulan fuerzas en frío ni al margen de los momentos políticos que se viven. Otra de sus preocupaciones permanentes es tener una política amplia y madura, que busque sumar masas y unir a todas las fuerzas de una izquierda peruana cargada de sectarismos, por eso los mensajes del MRTA buscan ser mensajes de unidad a diferencia de lo que sucede con los de Sendero Luminoso.

La necesidad de combinar todas las formas de lucha en el proceso de acumulación de fuerzas revolucionarias para la toma del poder, es igualmente otro de sus lineamientos. "De ahí que el MRTA estime que no existen formas de lucha, en sí y de por sí, que sean revolucionarias ni que puedan ser condenadas como reformistas. El papel revolucionario de una forma de lucha está dado por la ubicación dentro de una estrategia global político- militar, cuyo eje -según los tupacamarus- es la lucha armada. Por ello el MRTA no renuncia a la lucha electoral o parlamentaria: estima que éstas pueden cumplir un rol importante en la acumulación de fuerzas, siempre y cuando contribuyan a la organización revolucionaria del pueblo". (Ibídem., págs. 117 y 118)


ACCIONES

Los primeros años de acciones del MRTA mostraron a un grupo buscando a través de acciones espectaculares rememorar el aire de romanticismo que tuvieron las guerrillas del 65 en el Perú y en otros países de América Latina. Los atentados selectivos fueron considerados por este grupo como "acciones concretas y puntuales" a diferencia de Sendero Luminoso que "ha hecho uso indiscriminado de ellas", tal como lo señalan en el documento de línea militar de su III Pleno. Pareciera en este sentido que, el MRTA tratara de mostrar una imagen positiva, en la línea de la guerrilla latinoamericana de los años sesenta.

En los primeros años de su funcionamiento el MRTA tampoco desarrollo secuestros, como ocurría algunos años después entrando en funcionamiento las llamadas "cárceles del pueblo", muy al estilo tupamaro uruguayo. "Porque es una organización pequeña, el MRTA requiere relativamente de poco dinero para apoyar sus operaciones. A través de robos y actividades de extorsión a hombres de negocios y narcotraficantes el MRTA parece captar los suficientes recursos para su accionar". (Yaeger Carl; Tupac Amaru Revolutionary Movement; TVI Profile, pág.3)

El período de acciones más bien propagandísticas que militares llegaron a su fin el 9 de enero de 1990 con el asesinato del general (R) Enrique López Albújar que marcó un endurecimiento en la línea política que pretendía mostrar el MRTA. Desde ese momento asume el asesinato selectivo como algo habitual de su acción insurreccional. Aún sin caer en un terrorismo que responda a objetivos estratégicos, como Sendero Luminoso, el MRTA varió desde esa fecha su accionar que siempre respondía a la coyuntura, dando la impresión de estar siempre en una constante propaganda armada, buscando "causas justas" por las cuales luchar, para justificar la vía armada.

Desde 1991 el MRTA comenzó a vivir un fuerte período de fraccionamiento entre dos tendencia claramente identificables: una más política que pretende reincorporarse en un futuro cercano a la legalidad y una militar dura e intransigente, que no acepta el diálogo político y lo rechaza terminantemente.

En los acuerdos de su Comité Central de 1991 ratifican su lineamiento político "la estrategia del MRTA no ha variado un ápice, porque las condiciones de vida del pueblo peruano siguen siendo aún peores. Y esta estrategia es la de la Guerra Revolucionaria del pueblo, la combinación de todas las formas y métodos de lucha, articulados alrededor de su eje principal -que es la lucha armada- hasta conquistar el poder para ponerlo al servicio de la patria y el pueblo". (Instituto de Defensa Legal; Perú: hoy: en el oscuro Sendero de la Guerra; Lima 1992, pág. 84)

 

PCP-SENDERO LUMINOSO: LA CUARTA DAGA DEL MARXISMO

El Partido Comunista del Perú, más conocido como Sendero Luminoso, ha sido en la década del 80 el grupo más activo en de la tercera oleada guerrillera que se inicia con el triunfo de la Revolución Sandinista en 1979. Sendero Luminoso comparte con todos los grupos de este período una práctica política que busca generar ingobernabilidad en los países respectivos, cuestionando la legitimidad no de los gobiernos militares como en la década anterior, sino que de las incipientes democracias que surgieron en el continente.

Estos grupos, entre los que destacan las FARC y el M-19 en Colombia; "Alfaro Vive Carajo" en Ecuador; Sendero Luminoso y el MRTA en Perú; mantienen el voluntarismo de la época guevarista, pero en su táctica están más integrados los condicionamientos que el medio nacional les impone.

Sin duda, el grupo que más ha afectado la gobernabilidad y la estabilidad democrática de un país latinoamericano en las últimas décadas ha sido Sendero Luminoso, el grupo insurreccional más radical de los que han existido en el continente, sólo comparable con el Khmer Rouge en Camboya. Los senderistas, llevados por un fundamentalismo ideológico, creen ser los únicos depositarios de la ortodoxia revolucionaria y que por lo tanto tienen en sus manos, en las cumbres de los Andes, el provenir de la revolución mundial. Guiados siempre por su líder -considerado por ellos como la cuarta daga del marxismo- el presidente Gonzalo. La originalidad de este grupo radica en que son los primeros en ofrecer una interpretación pesimista del pasado y optimista a ultranza del futuro a que ellos conducen.


ORIGEN

Respecto de este grupo existen varias corrientes que tratan de explicar su surgimiento. Las interpretaciones "regionalistas" sostienen que la lucha planteada por los senderistas encarna una reacción del campo contra la ciudad (Cinthia MacClintock, 1984). Una segunda visión (la étnica) interpreta a Sendero como un movimiento reivindicativo de la lucha indígena milenaria contra los blancos europeos (García Sayán, 1990). "Finalmente una tercer interpretación es la clasista que considera al grupo como un movimiento que lucha en contra de la violencia estructural presente en el capitalismo (Carlos Iván De Gregori, 1993)". (Vázquez Karen, Pérez Aníbal; Violencia, Represión y Consolidación Democrática: los casos de Perú y Argentina; Universidad de El Salvador, 1993, pág. 20)

El origen de Sendero Luminoso se encuentra a comienzos de la década del 60, en medio de un contexto internacional donde las pugnas ideológicas chino soviéticas, provocaron posiciones absolutamente contrapuestas dentro de las filas del movimiento comunista internacional. En el Perú, el Partido Comunista Peruano, fundado por Mariátegui, comenzó a vivir este enfrentamiento entre la ordodoxia soviética y el maoísmo a partir de 1962.

El sector pro-chino, encabezado por Saturnino Paredes y José Sotomayor, acusó a la dirección del PCP de electorerismo, corrupción y, principalmente revisionismo, por haber supuestamente abandonado los principios marxistas leninistas. "Caracterizan a la sociedad peruana como semifeudal y semicolonial, propugnando asumir inmediata y plenamente la táctica y la estrategia china: la guerra popular y prolongada. La alianza deseable es para ellos la obrero-campesina y la fuerza principal de la revolución, el campesinado." (Carbajal Leopoldo; Sendero Luminoso; la ruta que comenzó a andar; El Diario de Marka, 22 de enero de 1982; pág. 4)

La división no tardó en producirse y en enero de 1964 este sector da nacimiento al Partido Comunista -Bandera Roja, que toma el nombre del periódico que editan. En la división absorben al Comité Regional de Ayacucho, del cual era parte el Frente de Estudiante Revolucionarios por el Sendero Luminoso de Mariátegui, que funcionaba en la Universidad San Cristóbal de Huamanga.

"Esta universidad, abierta en 1959, se había consolidado rápidamente como motor de desarrollo para toda la zona de Ayacucho, en una ciudad pequeña, cerrada y muy religiosa. "Cuando la universidad comienza a funcionar, Ayacucho ve roto sus esquemas: los profesores hablan en clases de anatomía de la reproducción y de las relaciones sociales, yo diría que la ciudad es violentada". (Revista Quehacer, Nº 19, DESCO, Lima, octubre de 1982, pág. 59)

En 1962 había llegado a la zona Abimael Guzmán Reynoso, quien inmediatamente se incorpora la staff de profesores y comienza a militar en el PC-Bandera Roja. Este grupo comenzó una ferviente actividad organizativa, que sobrepasó rápidamente la Universidad, cuyo punto más alto fue la creación en 1966 del Frente de Defensa del Pueblo de Ayacucho.

El nuevo partido encabezado por Saturnino Paredes continuó viviendo en pugnas internas que llevaron en 1965 a la salida de José Sotomayor, quien fundó el PC Marxista Leninista de corta duración y de la dirección de la juventud que formó el PCP-Patria Roja. "Luego de una corta temporada en China en 1965, en vísperas de la Revolución Cultural de Mao Tsetung -donde se cuenta que conoció al Che Guevara- y con la aprobación del Congreso Campesino, Guzmán ingresó al comité regional de Bandera Roja en Ayacucho". (Strong Simón; Sendero Luminoso, Edición Popular, Perú 1991, pág. 33)

La unidad táctica que Paredes y Guzmán tenía para enfrenar a sus opositores se quiebra en 1972, cuando Guzmán acusa a Paredes de contrarevolucionario, incapaz y por no haber cumplido con la tarea de preparar la lucha armada.

Guzmán arrastró tras de sí al Regional Ayacucho y sectores estudiantiles, perdiendo importante apoyo sindical campesino que se alineó con Saturnino Paredes. Desde ese momento comienzan a venerar la lucha armada, se consideran como los únicos revolucionarios, los descubridores de la verdad absoluta y de las llaves de la historia, estableciendo entre sus militantes una disciplina rigurosa, una fuerte mística y una dedicación especial a la formación ideológica.

Entre 1973 y 1975, en alianza con Bandera Roja, lograron acceder también a la dirección estudiantil de las Universidades de Tacna y Huánuco y alcanzaron presencia importante en las universidades de Lima de Ingeniería y San Martín de Porres. Sin embargo, pronto deciden abandonar las universidades y bajo la consigna de "Retomar a Mariátegui" se fijan el objetivo de "reconstruir el partido" en un plazo de 5 años. "Así, más de 10 años de trabajo en el campesinado -que implicaron el aprendizaje de su lengua, el quechua, y el conocimiento y aún adopción de sus tradiciones- explican el fuerte arraigo que tuvo la organización en la capas sociales de este Departamento".(Jaña Soledad, Laín Domingo; Presente y perspectivas del PCP-Sendero Luminoso; Centro de Investigaciones del Cono Sur, enero de 1985, pág 2)

En 1977 dan por cumplida una de sus etapas más importantes y comienzan a preparase para la lucha armada, del campo a la ciudad, pues consideran que el Perú es un país semifeudal y semicolonial en el cual existe una situación revolucionaria óptima. En las más estrictas medidas de clandestinaje celebran en la ciudad de Ayacucho el IX Pleno de su Comité Central a comienzos de 1980. En esa oportunidad conforman la Dirección Revolucionaria (político-militar) y ordenan a sus militantes trasladarse a zonas campesinas estratégicas para iniciar la lucha armada.


Ideología

Sendero Luminoso aplica como método permanente de construcción, dirección y de la unidad partidaria la "unidad y la lucha entre dos líneas". La ideología, el programa y la línea política serían el sustento de esta unidad partidaria. Este método sería la aplicación del desarrollo de la contradicción, como la ley fundamental de la dialéctica. En términos prácticos representa la justificación teórica para la eliminación de cualquier oposición o discrepancia en el partido, porque siendo permanente la lucha entre dos líneas, ésta puede ser convertida en posición antagónica según la evaluación de la dirección. A partir de esta premisa analizaremos primero la ideología del PCP-Sendero Luminoso.

El PCP constituye una organización ortodoxamente maoísta -al parecer la única que subsiste actualmente en América Latina- admiradora de la Revolución Cultural China y de la "banda de los cuatro" de Pekín. Indemne a todas las modificaciones impuestas en China por los sucesores de Mao, la organización se define como "marxista-leninista-maoísta-pensamiento del camarada Gonzalo" y reproduce casi sin modificaciones las tesis clásicas del líder Chino.

El PCP- Sendero Luminoso considera al pensamiento de Mao Tse Tung como la tercera y superior etapa de la ideología marxista, ya que ha desarrollado y profundizado los aportes entregados por Lenin y por Marx.

En la filosofía marxista el líder chino ha desarrollado la dialéctica, principalmente en la ley de la contradicción, estableciendo que es la única ley fundamental; en la economía política: el análisis del capitalismo burocrático y de la economía socialista; y en el socialismo científico: la guerra popular, teoría militar de carácter universal.

Además, Abimael Guzmán menciona el desarrollo hecho por Mao a las tesis de Lenin sobre el imperialismo, afirmando que éste crea disturbios y fracasa para volverlos a generar y volver a fracasar y así hasta su ruina final, que se producirá en los próximos 50 a 100 años. En su concepción Mao aplicó esta ley no sólo al imperialismo norteamericano sino también al "socialimperialismo" soviético.

El pensamiento de José Carlos Mariátegui es considerado, también, como fundamental para la ideología senderista. El período de reconstrucción del PCP, afines de los 60 estuvo basado fundamentalmente en "retomar a Mariátegui", donde se analizaron sus escritos principalmente en lo referente al papel de la violencia revolucionaria, de la dictadura del proletariado y al trabajo con el campesinado y los indígenas.

El pensamiento Gonzalo es definido como la aplicación de marxismo-leninismo-maoísmo a las condiciones concretas de la sociedad peruana. Con dos implicaciones fundamentales: un mayor dogmatismo y un convencimiento del rol protagónico mundial de Guzmán. Según el propio Abimael Guzmán, la guerra permite que el pensamiento tenga un salto hacia adelante que significaría una cristalización mayor, un grado de certeza más elevado, superior a la concepción clásica de pensamiento guía -que viene del marxismo chino y coreano- y tiene sólo por objetivo fijar el norte, el rumbo de la acción revolucionaria en un determinado país. "En cambio, el pensamiento Gonzalo sería en sí mismo una cuarta etapa del desarrollo del marxismo, y trascendería los linderos de la aplicación nacional, asumiendo connotaciones universales". ( Pedraglio Santiago; Armas para la Paz; Instituto de Defensa Legal, Perú, octubre de 1990, pág. 69)

Y esa ortodoxia influye decisivamente sobre su concepción de la sociedad peruana, y por consecuencia sobre su estrategia revolucionaria y sus tácticas, y sobre su política de alianzas. Sobre esto último, el Partido no busca y aún parece rechazar las alianzas políticas. La izquierda legal peruana -sus dirigentes- no constituyen sino un conjunto de "sirvientes" de la burguesía que prestan su apoyo a la afirmación de "Estado corporativo" y unos "cretinos parlamentarios". Todo persona o grupo que no es marxista-leninista-maoísta no es revolucionario, por lo que sirve al "viejo Estado" y es visto como enemigo.

El Perú aparece para Sendero como una sociedad "semi-feudal y semi-colonial", expresiones que anteriormente usara Mao y Mariátegui. Los desarrollos más contemporáneos del capitalismo peruano no parecen haber hecho necesario para la organización variar su definición inicial.

La burguesía peruana, con el desarrollo del "capitalismo burocrático" -expresión senderista que define como el capitalismo del gran capital monopolista "enfeudado a los terratenientes y sometido al imperialismo"- hacen que la democracia burguesa sea inviable en el país, que sólo puede aparecer "como caricatura" y que lo que está en desarrollo desde 1968 sea un proceso continuado de "fascistización" que va conduciendo progresivamente a la instauración de "un estado corporativo".

"No menos dura es su expresión para referirse a las revoluciones socialistas o a los procesos revolucionarios. La Unión Soviética representa "el otro imperialismo" -el social imperialismo-, Cuba y Nicaragua son satélite de ella. Y por supuesto, los dirigentes chinos no son sino un hato de traidores que encabeza "el perro Ten Siao Ping". Así su ortodoxia extrema los lleva a un aislamiento que no es producto de las circunstancias particulares sino de su propia decisión". (Jaña Soledad, Laín Domingo; Op. cita pág 3)

En 1980 se produce un cambio pasando a una "situación revolucionaria en desarrollo", donde ese capitalismo burocrático y el proceso de fascistización son enfrentados por la revolución democrática, nacional, anti-feudal y anti-imperialista, definiendo así el carácter de la revolución necesaria para llegar al Estado de Nueva Democracia. La que será apoyada por la alianza entre obreros y campesinos, en la cual el proletariado es la clase dirigente y el campesinado la fuerza motriz fundamental. La toma del poder y la instauración de la nueva sociedad serán producto de una guerra popular prolongada que, teniendo como escenario fundamental el campo, marchará hacia el cerco de las ciudades.

Los gobiernos de Velasco Alvarado, Morales Bermúdez y Belaúnde Terry no constituyen sino momentos de este proceso de "continuismo fascista" en medio de una situación "revolucionaria estacionada.

En cuanto a los aportes novedosos de Guzmán, de acuerdo a sus seguidores serían sobre todo dos: las tesis de la militarización de los Partidos Comunistas y la construcción concéntrica de los tres instrumentos de la revolución. Aportes del "pensamiento Gonzalo" que son vistos por los senderistas como lecciones y un camino a seguir por los revolucionarios no sólo de Perú sino del mundo.

En su documento "Bases de discusión del PCP" señalan que el proletariado genera el aparato político: un Partido Comunista totalmente opuesto y distinto a los demás partidos con el objetivo de tomar el poder político, así definido por Marx.

"Lenin estableció los caracteres del partido de nuevo tipo combatiendo la influencia socavadora del viejo revisionismo que generó partidos obreros burgueses basados en la aristrocracia obrera, la burocracia sindical, el cretinismo parlamentario y amoldados al orden. El presidente Mao Tse Tung desarrolló la construcción de los tres instrumentos. El presidente Gonzalo establece la tesis de la militarización de los partidos comunistas y la construcción concéntrica de los tres instrumentos". (Simon Yehude; Estados y Guerrillas en el Perú, EES, Lima, pág. 104) La militarización de los Partidos Comunistas, directriz política con contenido estratégico, es el conjunto de transformaciones, cambios y reajustes que necesita para dirigir la guerra popular como forma principal de lucha que genere el nuevo Estado, por tanto la militarización de los Partidos comunistas es clave para la revolución democrática, la socialista y las culturales. Es decir para países atrasados, capitalistas desarrollados o donde el "proletariado" ha capturado el poder -a su juicio tesis aplicable universalmente-.

Lo último se encuentra íntimamente ligado a las razones que los senderistas aducen para plantear la militarización de los Partidos Comunistas: Primero, el convencimiento de que nos encontramos ya en la lucha final. "estamos -explican- en la ofensiva estratégica de la revolución mundial, vivimos el barrimiento del imperialismo y la reacción de la faz de la tierra en los próximos 50 a 100 años, época signada por la violencia en que se expresan todo tipo de guerras, vemos cómo la reacción está militarizándose cada vez más, militarizando los viejos Estados, su economía, desarrollando guerras de agresión, traficando con la lucha de los pueblos y apuntando a una nueva guerra mundial...". (Ibídem., pág 104)

Segundo, la frustrada experiencia de los países socialistas. Hay que conjurar -dicen- la restauración capitalista. La burguesía cuando pierde el poder se introduce dentro del partido, utiliza el ejército y busca usurpar el poder, destruir la dictadura del proletariado para restaurar el capitalismo, por tanto los Partidos comunistas deben militarizarse. Y tercero, la certeza que marchamos hacia una sociedad militarizada. Militarizando el Partido -argumentan- plasmamos un paso hacia la militarización de la sociedad que es la perspectiva estratégica para garantizar la dictadura del proletariado.

La construcción concéntrica de los tres instrumentos (Partido, Ejército y Frente Unico) no es otra cosa que la plasmación orgánica de la militarización del Partido. Se resumiría, en síntesis, en la siguiente cita de Guzmán: "el Partido es el eje de todo, dirige omnímodamente los tres instrumentos, su propia construcción, absolutamente al ejército y al nuevo Estado como dictadura conjunta apuntando a la dictadura del proletariado".

Sendero considera que la revolución se da por etapas, en una relación indesligable y un camino inninterrumpido entre revolución democrática y la segunda etapa que es la revolución socialista. La novedad en este aspecto de la línea política de Sendero es lo que ellos mismos denominan la "especificación de las tesis maoístas de la guerra popular del campo a la ciudad", es decir, la guerra popular unitaria, donde el campo es el escenario principal de la lucha armada y la ciudad el complemento.

Abimael Guzmán apoyándose en la experiencia china señala que la prolongada lucha revolucionaria es una guerra de guerrillas de los campesinos dirigida por el PC, por lo cual resulta imprescindible realizar trabajo hacia las zonas rurales para ganarlas como bases de apoyo revolucionario. Pero específica que en las ciudades como complemento se deben llevar adelante acciones armadas como lo demuestra la experiencia internacional.

El líder senderista saca lecciones de lo que ocurrió en la guerrillas filipina que se refundió en el campo y dejó quietas las ciudades, provocando el aislamiento de la guerrilla. De lo ocurrido en Brasil, donde los insurrectos aplicaron acciones en ambos sectores, pero no especificaron cuál era el principal. De Vietnam donde los comunistas realizaron importantes acciones en las ciudades.

"Al definir a la clase obrera y al campesinado como fuerzas principales de la revolución vietnamita exigió que el proceso de construcción de las fuerzas revolucionarias se realizara simultáneamente en las ciudades y áreas rurales, impulsando formas de lucha adecuadas en cada una de las zonas estratégicas de acuerdo a sus características específicas". (Naranjo Pedro; Viet Nam: experiencias y enseñanzas; Ediciones R, 1990, pág. 283)

Teniendo en cuenta las peculiaridades de las ciudades en América Latina, donde el porcentaje de proletariado y de masas pobres es elevado, Guzmán sostiene que las masas están prestas a desarrollar acciones de complemento a las del campo. "Sólo que en las ciudades no se construye nuevo Poder, sino Frente, concretado en Movimiento Revolucionario de Defensa del Pueblo con centros de resistencia que hacen la guerra popular y preparan la futura insurrección, que se dará cuando las fuerzas del campo asalten las ciudades en combinación con la insurrección desde dentro". (Simon Yehude; Estados y Guerrillas en el Perú de los 80; EES, Lima, pág. 107)


Estrategia y tácticas

La estrategia del PCP-Sendero Luminoso para conquistar el poder es la Guerra Popular Prolongada, que parte de un supuesto esencial: la violencia es la ley universal sin excepción alguna. Es la ley que permite resolver las contradicciones fundamentales a través de la Guerra Popular y el ejército propio.

"Es una cuestión sustantiva del marxismo, porque sin violencia revolucionaria no se puede sustituir una clase por otra, no se puede derrumbar un viejo orden para crear uno nuevo".( Guzmán Abimael; Presidente Gonzalo rompe su silencio; El Diario; Nº496, 31 de julio de 1988, pág.15)

La Guerra popular -afirma su líder- se aplica universalmente, según el carácter de la revolución y se especifica en cada país. En el caso del Perú, la lucha se libra desde el campo y la ciudad, como complemento, tal como se estableció en las tesis de 1968. Debido a que en América Latina se tienen ciudades proporcionalmente más grandes que en otros continentes.

Guzmán explica que se discutió en profundidad al interior de su partido y por largo tiempo, como aplicar la Guerra Popular sin caer en mecanisismos y simplificaciones, para lo cual se diseñó un "plan estratégico único" que se ha ido cumpliendo inexorablemente sin importar los sacrificios que le signifique ni el apoyo que reciba de la sociedad. El líder senderista señaló seis peculiaridades que mostrarían el carácter antidogmático de la aplicación de la Guerra Popular al Perú:

1.-) La Guerra en el Perú se desarrolla "en campo y ciudad", y no sólo en el campo.

2.-) Construcción de Nuevo Poder sin haber derrotado a las Fuerzas Armadas: debido al vacío de poder creado en el campo

3.-) La Conformación del Ejército Guerrillero

4.-) El propio partido militarizado

5.-) Independencia, autodecisión y autosostenimiento.

6.-)Ideología marxista-leninista-maoísta.

PARTE III