El FSM
aprueba un documento contra el neoliberalismo y
la guerra
La Jornada
Entre otros muchos indicadores del éxito del
Foro de Porto Alegre presentes en las jornadas de
este lunes, se cuentan el mensaje enviado por el
secretario general de las Naciones Unidas, Kofi
Annan, al encuentro; la marcha de miles de
personas (de 20 mil a 50 mil, según las fuentes)
en contra del Area de Libre Comercio de las Américas
(ALCA) y la aprobación, por parte de los
movimientos sociales presentes, de un documento
político y de acción contra el neoliberalismo y
la guerra.
Según distintos analistas, la carta del
secretario general de la ONU muestra el nivel de
preocupación que en las elites políticas
planetarias ha provocado el Foro Social Mundial (FSM).
''Cuando me dirija al Foro Económico Mundial de
Nueva York ?donde participaría horas después?
lo haré porque creo que los asistentes a ese
encuentro deben oír algunas de las
preocupaciones que ustedes y yo realmente tenemos
en común'', expresó.
''El suyo es el tipo de compromiso que las
Naciones Unidas confía que sea tan eficaz y
obtenga tanta repercusión como sea posible.
Ustedes, como sociedad civil, necesitan demostrar
que están listos para trabajar en conjunto para
el cambio, en lugar de permanecer apartados e
indiferentes a través de políticas de
confrontación'', destacó Annan.
Pero los participantes del foro piensan bastante
diferente y en el Manifiesto por un mundo sin
guerras, a propósito de los efectos que está
provocando el 11 de septiembre, asientan que ''Naciones
Unidas perdió su papel definitivamente.
Hoy han triunfado las armas, han triunfado las
bombas, ha triunfado la falta de razón, de diálogo
y por eso se han debilitado los organismos que
podrían garantizar una mediación en los
conflictos internacionales'', coinciden.
Emir Sader, del influyente Consejo
Latinoamericano de Ciencias Sociales, le puso la
guinda a las críticas hacia el organismo
internacional: ''Estados Unidos quiere hacer
justicia en el mundo y Kofi Annan es el hombre de
Washington''.
Las cifras oficiales del foro al primerode
febrero señalan que entre delegados, oyentes y
periodistas participaron, al menos, 50 mil
personas. Llegaron representaciones de 119 países,
4 mil 909 organizaciones y 15 mil 320 delegados
oficialmente inscritos. La delegación más
grande fue la brasileña, con 8 mil 503 delegados
pertenecientes a 2 mil 368 organizaciones; le
siguieron los 933 delegados italianos, los 924
representantes argentinos y los 718 de Francia.
De Estados Unidos llegaron 420 representantes y
de España 296. Participaron, además, 2 mil 800
periodistas.
Sin embargo, el éxito está sembrado de riesgos.
Naomi Klein, autora del libro No Logo y una de
las más autorizadas voces del movimiento,
advirtió sobre el peligro de querer presentar al
FSM sólo como ''un gran encuentro más'', sin
impacto en el mundo real.
Y, respondiendo a quienes argumentan que el
movimiento contra la globalización no tiene
objetivos específicos, señaló que ''dentro del
FSM hay tantas alternativas viables que se están
desparramando por las calles''. La también
colaboradora de La Jornada dijo que, ''se esté a
favor nuestro o en contra'', las perspectivas de
las elites globales deben ser rechazadas porque
no son verdaderas y porque existen muchos otros
puntos de vista posibles para enfrentar los
problemas del mundo hoy en día. Añadió que está
en la naturaleza del movimiento ''cruzar las
fronteras y saltar los obstáculos. ''La
alternativa -afirmó- no es la sociedad civil
sino la desobediencia civil''.Rechazo al acuerdo
comercial. A bordo de un vehículo motorizado, un
Tío Sam con un enorme sombrero con las barras y
las estrellas de la bandera estadunidense se
coloca frente a un cañón de utilería que
dispara contra la multitud. Amarrados a la
defensa del coche, tres individuos vestidos de
traje y corbata ejemplifican la dominación del
imperio sobre los trabajadores.
El Tío Sam es uno más de muchos otros
happenings que acompañan la marcha en contra del
ALCA en la que participaron, según los
organizadores, 50 mil personas y de acuerdo con
la televisión local 20 mil. Camiones con música
regional brasileña y mantas que decían ''Contra
el terrorismo del capital'' y centenares de
banderas acompañaron la marcha.
Al final de la manifestación, 13 oradores de
distintos países -entre los que se encontraba la
mexicana Marta Ojeda de la Coalición pro
Justicia en las maquiladoras- expresaron públicamente
su rechazo al acuerdo de integración comercial.
La lucha contra el ALCA se ha convertido en una
de las iniciativas centrales de acción de las
fuerzas progresistas del continente. Entre otras
iniciativas que están en marcha, en octubre en
Ecuador se efectuará el Foro Social Continental
Una nueva integración comercial es posible. Un
mes después, en Cuba, se efectuará la segunda
reunión hemisférica contra el ALCA. La
posibilidad de un triunfo del PT brasileño en
las elecciones de este año y la movilización
continental en contra del acuerdo hacen que la
posibilidad de frenarlo sea algo más que un buen
deseo.
Las fuerzas que lo rechazan son importantes. Uno
más en la manifestación, el gobernador del
estado de Río Grande, Olivio Dutra, señaló que
está en contra del acuerdo y que prefiere
potenciar la formación del Mercosur. La delegación
de la central sindical de Estados Unidos AFL-CIO
declaró que sus agremiados se oponen al ALCA ''porque
es peligroso para nosotros y para los
trabajadores latinoamericanos, para nuestras
micro, pequeñas y medianas empresas y para
nuestros granjeros''. Bush, aseguró la
representante de la Central Linda Chávez, ''no
defiende los derechos de los trabajadores''.
La hora de los Vips
La joven representante del Movimiento de
Resistencia Global de Cataluña toma la palabra
en el auditorio Araujo Vianna. Allí se celebra
la sesión final de coordinación de los
movimientos sociales asistentes al foro y se
discute tanto una proclama común como un plan de
acción. La suya es una de las primeras
participaciones.
Horas antes, un grupo de delegados había ocupado
el salón Vips en las instalaciones de la
Universidad Católica, el cual estaba reservado a
los invitados especiales.
''No queremos la institucionalización de esto -señala
con evidente énfasis antiautoritario-. No
queremos su burocratización. Por eso fuimos y
ocupamos la sala de los Vips. Aquí todos somos
Vips. No sabemos qué mundo queremos, pero
loconstruiremos desde abajo''. Los asistentes
responden con cerrada ovación.
Su intervención es un termómetro fiel del ánimo
que priva en la sala. En un acto no visto hace
mucho tiempo, los delegados cantan La
Internacional y le aplauden.
Los que están allí son el epicentro de la
movilización social que anima el foro, algunos
de los protagonistas principales de las grandes
jornadas de protesta de los últimos años, los
que llenan las calles y las plazas. En su mayoría
no están hospedados en hoteles sino en
campamentos de jóvenes y campesinos como el de
los Sin Tierra.
Quienes pernoctan en ellos tienen una intensa
rutina. Los delegados de Vía Campesina, por
ejemplo, comienzan a despertarse a las 6 de la mañana
en medio de música tenue. El desayuno se sirve
con música de banda. A las 8 de la mañana 2 mil
200 personas salen en manifestación rumbo al
auditorio Araujo para sesionar. A las 6 de la
tarde terminan los trabajos y los delegados
regresan al campamento para bailar y convivir
hasta las 10 de la mañana.
Los que están allí son el sector más militante
del foro, los sobrevivientes de mil y una
asambleas. Por eso, y por la variedad de sus
opiniones, la discusión del documento final de
esa mesa, elaborado por una comisión de 25
personas es intenso. Hay dificultades con las
traducciones. La negociación en puntos como
ladefinición de Estado terrorista y acciones
terroristas del 11 de septiembre ha sido muy
complicada. Un amplio sector se niega a que el señalamiento
sobre el terrorismo de Estado de Estados Unidos
sirva como justificación a los atentados del 11
de septiembre. Algo similar sucede con el asunto
de Cuba. La delegación
cubana defiende sin matices las posiciones de su
gobierno. Muchos delegados, sobre todo europeos,
no quieren que la crítica al bloqueo sea
interpretado como un apoyo al régimen de Fidel
Castro sino al pueblo cubano.
Las mil y una batallas
Cuando la lista de quejas se acumula, Joa Pedros
Stevile, dirigente de los Sin Tierra agarra el
micrófono. Afirma: ''sin disciplina no será
posible llegar al socialismo''. Los aplausos
interrumpen su discurso. Retoma el hilo. Pide
confianza y paciencia para afinar la redacción
del texto. Pregunta a la asamblea si están de
acuerdo con el documento. La multitud se pone de
pie y aplaude.
El documento titulado Resistencia contra el
neoliberalismo, el militarismo y la guerra: por
la paz y la justicia social, señala: ''La
diversidad es nuestra fuerza y su expresión es
la base de nuestra unidad. Somos un movimiento de
democracia global, unido en nuestra determinación
para luchar contra la concentración de la
riqueza, la proliferación de la pobreza y la
destrucción de nuestro planeta. Estamos
construyendo una amplia alianza a partir de
nuestras luchas y las resistencias contra el
sistema basado en el patriarcado, el racismo y la
violencia, que privilegia los intereses del
capital sobre las necesidades y aspiraciones de
los pueblos''. Finalmente, enumera más de 20
movilizaciones de protesta que se efectuarán
durante este año.
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