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Cronología del movimiento estudiantil de 1968 (3ra. parte)
Consuelo Sánchez

 

Martes 10 de octubre

El Consejo Nacional de Huelga anuncia la realización de un mitin el 2 de octubre en la Plaza de la Tres Culturas, y se indica que al terminar el mitin saldrá de este lugar una manifestación hacia el Casco de Santo Tomás para pedir la salida del ejército de los planteles del Instituto Politécnico Nacional.

 

Miércoles 2 de octubre

Una delegación del Consejo Nacional de Huelga, formada por Luis González de Alba, Gilberto Guevara Niebla y Anselmo Muñoz, se entrevista, por la mañana, con los representantes del presidente de la república, Andrés Caso y Jorge de la Vega Domínguez. Los delegados estudiantiles son detenidos en el mitin de Tlatelolco.

El general Marcelino García Barragán, en información publicada después de su muerte, indica que a las 7 de la mañana del 2 de octubre, "estaba en mi despacho [...] planeando la forma de terminar con el movimiento; en esos momentos llegó el capitán Barrios" (era el capitán Fernando Gutiérrez Barrios, jefe de la Dirección Federal de Seguridad en 1968) "al que esperábamos sus informes, para completar mi plan.

"Reunidos en mi Despacho, escuché todos los informes y pregunté al Capitán Barrios podremos encontrar en el Edificio Chihuahua algunos departamentos vacíos, donde meter una Compañía?, Barrios me contestó, déjeme ver; tomó el teléfono y habló con el general Oropeza, me pasó el audífono, y le dije a Oropeza que me consiguiera para antes de las dos de la tarde los departamentos que pudiera para meter una Compañía; en media hora tenía conseguidos tres departamentos vacíos a mi disposición, uno en el tercer piso y 2 en el cuarto piso, serían las 11 del 2 de octubre cuando recibí este informe [que] se necesitaba para completar mi plan que nada mas yo lo sabía, pues el Estado Mayor me indicó que no encontraban la forma de aprehender a los cabecillas sin echar balazos. [...] mi plan consistía en aprehender a los cabecillas del movimiento, sin muertos ni heridos; éstos tenían cita a las cuatro de la tarde en el 3er. piso del Edificio Chihuahua…

"Terminamos el plan a las dos de la tarde y lo traducimos en órdenes que se cumplieron a las 15:30 de esa tarde. El capitán Careaga faltando 20 minutos estaba acantonado en los departamentos vacíos del Edificio Chihuahua, con órdenes de aprehender a Sócrates Amado Campos cuando estuviera al micrófono; el coronel Gómez Tagle a las 3:40 del día 2 estaba con su Batallón Olimpia con su dispositivo, para tapar todas las salidas del Edificio Chihuahua, para evitar la fuga de los cabecillas que a las cuatro de la tarde ya estaban todos en los balcones del 3er. piso y una terraza para empezar el mitin".

En otro texto, el general García Barragán, señala que el general Luis Gutiérrez Oropeza, jefe del Estado Mayor Presidencial, "mandó apostar, en los diferentes edificios que daban a la Plaza de las Tres Culturas, diez oficiales armados con metralletas, con órdenes de disparar sobre la multitud ahí reunida y que fueron los actores de algunas bajas entre gente del pueblo y soldados del ejército."

A las 17:30 horas, se inicia en la Plaza de las Tres Culturas el mitin convocado por el CNH. Algunas fuentes señalan la asistencia de 15,000 personas; otras calculan la presencia de entre cinco y seis mil gentes. En el acto, se encuentran estudiantes, electricistas, comerciantes, ferrocarrileros y periodistas nacionales y extranjeros.

Entre los manifestantes, cunde el rumor de que hay "decenas de agentes policiacos vestidos de civiles". A las 18:10 horas, el mitin está por concluir y se ha informado a la multitud la decisión del CNH de suspender la marcha hacia el Casco de Santo Tomás, como medida de seguridad para evitar posibles enfrentamientos con la fuerza pública, pues se ha observado la concentración de tropas a lo largo de la ruta. Se solicita a los asistentes que se retiren a sus casas en cuanto concluya el acto. En ese momento, un helicóptero sobrevuela la Plaza y una luz de bengala aparece en el cielo y cae lentamente a un costado de la torre de la iglesia de Santiago Tlatelolco. Los manifestantes dirigen, "casi automáticamente, sus miradas hacia arriba", y cuando se preguntan qué es lo que sucede, se escucha "el avance de los soldados," que van entrando a la plaza. Al mismo tiempo, otro helicóptero sobrevuela la zona y lanza dos luces de bengala. Inmediatamente después, se escucha el ruido de carros militares que se acercan. Estos se estacionan alrededor de la plaza. Los soldados saltan de los carros con sus ametralladoras y entran a la plaza. En los tejados de los edificios, hay también soldados con ametralladoras y pistolas automáticas.

La mayoría de los manifestantes asegura "que los soldados, sin advertencia ni previo aviso, comenzaron a disparar". La plaza se convierte "en un infierno. Las ráfagas de las ametralladoras y fusiles de alto poder" zumban en todas direcciones. La gente corre de un lado a otro.

Por el andador de la Escuela Vocacional 7, entran contingentes de soldados, que se colocan pecho a tierra apuntando sus fusiles hacia arriba en dirección al Edificio Chihuahua. Desde las tanquetas instaladas sobre la prolongación de San Juan de Letrán, los soldados comienzan a disparar sus ametralladoras hacia el Edificio Chihuahua. También por el poniente, a un costado del edificio de la Secretaría de Relaciones Exteriores, avanzan tanques ligeros que se colocan enfrente de las puertas del citado edificio.

En la terraza del tercer piso de ese edificio, se encuentran los oradores y varios miembros del Consejo Nacional de Huelga. Desde esa terraza, señala Félix Fuentes, reportero de La Prensa, "abrieron fuego agentes de la Dirección Federal de Seguridad y de la Policía Judicial del Distrito". Y añade: "pudimos percatarnos que agentes policiacos, unos al mando del comandante Cuauhtémoc Cárdenas, de la Judicial del Distrito, esperaba la llegada del ejército para emprenderla contra los líderes estudiantiles."

El dirigente estudiantil Pablo Gómez, que se encontraba en el tercer piso del Edificio Chihuahua, narra que tenían información de que en el basamento de la planta baja de aquel edifico había militares vestidos de civil y policías de la Dirección Federal de Seguridad, por lo que, comenta, "decidimos acelerar el mitin". Pero cuando aparece la luz de bengala, que "es evidentemente una señal", ya que de inmediato se mueven "los dos bandos del ejército: el ejército uniformado avanza sobre la plaza y el Batallón Olimpia, junto con la policía política, toma el tercer piso del Edificio Chihuahua. Ambas partes del ejército actúan exactamente al mismo tiempo". Cuando los elementos del Batallón Olimpia, todos armados -"unos con ametralladoras Thomson, otros con metralletas, otros con pistola calibre 45"-, llegan al tercer piso, "un individuo vestido de traje azul, rubio, pelado a la brush, se acerca al barandal y empieza a disparar. Hasta ese momento no había habido ningún balazo, de ningún lado". Después de que este sujeto disparó, "los tiros siguientes no proceden del Edificio Chihuahua, los siguientes balazos proceden de la Plaza, con armas de alto poder".

La reportera italiana Oriana Fallaci, que se encontraba también en el tercer piso del Chihuahua, relata que escuchó "un fuerte ruido en las escaleras. Estaban disparando y fuimos rodeados por policías vestidos de civil. Cada uno de ellos tenía un guante o pañuelo blanco en su mano izquierda, para que pudieran reconocerse. Saltaron sobre los dirigentes estudiantiles y sobre mí. Luego, la policía nos ordenó que permaneciéramos tendidos sobre nuestro estómago. La única manera que uno podía protegerse de las balas que provenían de arriba era cubriéndose detrás de la pared frontal de la terraza. De ese modo, la policía usó esta barrera de seguridad, nos colocó a los arrestados, a lo largo de la pared opuesta, donde nos encontramos expuestos a las balas. Estuvimos tendidos ahí cerca de una hora. Cada vez que hacíamos un movimiento, disparaban sus armas contra nosotros." En esos momentos, añade la reportera, "ya había un fuego intenso de los soldados abajo, con rifles, ametralladoras, pistolas automáticas"; desde las azoteas y desde helicópteros, se hacían disparos de ametralladora.

En la publicación póstuma del testimonio del general García Barragán, éste señala que "a la hora en que Sócrates estaba más entusiasmado hablando a la multitud con micrófono en mano, un soldado escogido por el capitán X, muy fuerte y decidido jaló de las piernas a Sócrates derribándolo, éste siguió hablando hasta que el capitán le puso su pie en el micrófono y se lo quitó, en esos momentos comenzaron los disparos de las cinco columnas de seguridad que a las órdenes de XXX estaban apostadas en las azoteas de los demás edificios esperando al ejército, que contestó el fuego". Y, agrega, "A los primeros disparos el Batallón Olimpia se replegó en las entradas del Edificio Chihuahua, y aprehendió como 400 individuos entre los que se encontraron todos los cabecillas del movimiento, descabezándolo con este hecho, que fue el éxito completo de mi plan..." Y comenta que "como a las 7:30 de la noche me habló el general Mazón, para pedir permiso para registrar los edificios donde había franco-tiradores, lo autoricé y como a los 15 minutos me habló el general Oropeza.

"Mi general, me dijo: tengo varios oficiales del Estado Mayor Presidencial apostados en algunos departamentos, armados con metralletas para ayudar al ejército con órdenes de disparar a los estudiantes armados, ya todos abandonaron los edificios, sólo me quedan dos que no alcanzaron a salir y la tropa ya va subiendo y como van registrando los cuartos temo que los vayan a matar, quiere usted ordenar al general Mazón que los respeten." gl General Barragán comenta que habló con éste, "trasmitiéndole la petición del general Oropeza", y que aquél le comunicó haber encontrado a los dos hombres armados con metralletas y dijeron "haber disparado hacia abajo".

En la plaza se ha generalizado la balacera. Mujeres, niños, jóvenes y adultos corren despavoridos; algunos se tiran al suelo; otros buscan protección en las escalinatas o entre los vestigios prehispánicos; otras más se esconden debajo y detrás de los automóviles estacionados, o intentan refugiarse en los departamentos de Tlatelolco. Mucha gente logra huir por el costado oriente de la plaza, otras personas se topan con "columnas de soldados que empuñaban sus armas a bayoneta calada y disparaban a todas direcciones". Las menos afortunadas están tendidas en el suelo, muertas o heridas.

El fuego intenso dura aproximadamente 30 minutos. Luego, los disparos disminuyen, pero se mantiene el tiroteo hasta las 20:30 horas. En ese lapso se "evitó que las ambulancias de las cruces Roja y Verde llegaran a la Plaza de las Tres Culturas."

A las 21 horas, varios edificios habían sido ocupados en su totalidad por la tropa y algunos otros estaban siendo cateados. Los elementos del Batallón Olimpia, vestidos de civil, tienen como contraseña un pañuelo envuelto en la mano derecha. Así se identifican unos a otros, y se les oye gritar: ¡Batallón Olimpia, no disparen! Cientos de personas con las manos en alto son conducidas por los soldados hasta el muro sur de la iglesia de Santiago Tlatelolco. Todas están detenidas, a excepción de los fotógrafos y periodistas que pueden identificarse, y ninguna persona puede abandonar o entrar a la zona, salvo rigurosa identificación. Unos trescientos tanques, unidades de asalto, yeeps y transportes militares, tienen rodeada la zona, de Insurgentes a Reforma, hasta Nonoalco y Manuel González.

Algunos de los dirigentes del Consejo Nacional de Huelga han sido capturados en el Edificio Chihuahua, cuyos departamentos son desocupados violentamente por unidades del ejército, del "Batallón Olimpia" y de la policía de la Federal de Seguridad.

Otros dirigentes son detenidos en la plaza. Todos ellos son conducidos al lugar donde se ha concentrando a los demás detenidos. Posteriormente cientos de ellos son trasladadas al Campo Militar Número Uno. Se calcula que son más de 2,000 personas las aprehendidas en Tlatelolco.

Por orden del general Raúl Mendiolea Cerecero, los hospitales de la Cruz Roja y de la Cruz Verde -así como la información sobre heridos y muertos- queda bajo el control policiaco a partir de las 21 horas. La vigilancia policiaca se extiende a todos los hospitales a los que son conducidos los heridos y muertos. Antes de las 21 horas, se informa que a la Cruz Roja han llegado 4 cadáveres y se ha atendido a 50 heridos de bala de fusil, entre ellos 15 niños; en la tercera delegación se encuentran 18 cadáveres, 15 hombres y 3 mujeres; en el Rubén Leñero, un muerto y 27 heridos; en la Villa, un muerto, y en el 20 de Noviembre no se especifica el número de heridos y muertos.

Se calcula que participan en la operación militar de Tlatelolco unos 5,000 soldados. En las instrucciones de la Secretaría de la Defensa Nacional se indica que la operación militar del 2 de octubre (denominada "Galeana"), al mando del general Crisóforo Mazón Pineda, estaba formada por tres agrupamientos y el Batallón Olimpia, éste al mando del coronel de infantería Ernesto Gutiérrez Gómez Tagle. El general Mazón emitió un reporte del personal militar muerto y herido en esta operación: un muerto y 16 heridos, entre los heridos se menciona al general José Hernández Toledo.

A media noche, después de la masacre en Tlatelolco, ante la insistencia de los periodistas extranjeros, el director de prensa y relaciones públicas de la Presidencia de la República, Fernando M. Garza, declara que la intervención de la autoridad en la Plaza de las Tres Culturas "acabó con el foco de agitación que ha provocado el problema".

 

Jueves 3 de octubre

El secretario de la Defensa Nacional, general Marcelino García Barragán, da una conferencia de prensa, en la que justifica la intervención del ejército: "Se ordenó un dispositivo para evitar que los estudiantes fueran del mitin de Tlatelolco al Casco de Santo Tomás. El Ejército intervino en Tlatelolco a petición de la policía y para sofocar un tiroteo entre dos grupos de estudiantes". Y, asienta: "El comandante responsable soy yo. No se decretará el estado de sitio. México es un país donde la libertad impera y seguirá imperando." Y amenaza con actuar con la misma energía si "aparecen más brotes de agitación".

Los soldados continúan cateando los edificios cercanos a la Plaza de la Tres Culturas en busca de estudiantes que se habían refugiado en ellos durante la refriega del día anterior. Muchos jóvenes han sido detenidos y conducidos al corredor de la planta baja del Edificio Chihuahua, donde permanecen varias horas con los brazos en alto. El piso de la explanada de Tlatelolco muestra los efectos del día anterior: propaganda, volantes, pancartas y pedazos de vidrios revueltos con sangre y zapatos de niños, mujeres y hombres.

Según informes oficiales, las cifras de personas civiles muertas y heridas en Tlatelolco, registradas hasta este día, son 30 muertos y 70 heridos; 53 de ellos con heridos graves. También se notifica que en el Campo Militar Número Uno están detenidas 1,500 personas.

El Senado de la República, en un documento oficial firmado por 30 legisladores de la Gran Comisión, "justifica plenamente" la intervención de la fuerza pública el 2 de octubre.

 

Viernes 4 de octubre

Cientos de personas continúan buscando a familiares y amigos en las diversas cárceles, hospitales y servicios forenses.

 

Sábado 5 de octubre

El Consejo Nacional de Huelga da una conferencia de prensa, en la que declara: Los estudiantes no provocaron ni prepararon o realizaron los sangrientos sucesos del 2 de octubre. Quienes dieron pretexto para la represión militar fueron grupos de individuos que ametrallaron al ejército y al pueblo, los cuales se identificaban entre sí por medio de un guante o venda en la mano izquierda, los mismos que fueron vistos por algunos estudiantes hacer arrestos y acatar órdenes de las autoridades policiacas. El grupo mencionado causó la muerte con su acción a 150 civiles y 40 militares. El propósito de la brutal represión del 2 de octubre era aprehender a todos los miembros del CNH para descabezar el movimiento.

 

Miércoles 9 de octubre

El Consejo Nacional de Huelga informa, en conferencia de prensa, que han venido realizando conversaciones informales con los representantes del presidente de la república, los licenciados Jorge de la Vega Domínguez y Andrés Caso, en las que "cada parte trata de definir sus posiciones en el problema". El CNH advierte de la necesidad de que sean cumplidas tres condiciones para que el diálogo público pueda iniciarse: 1) libertad de los presos políticos; 2) salida de las tropas del ejército del Casco de Santo Tomás y de los demás planteles; 3) cese definitivo de la represión policiaco-militar.

El CNH denuncia que los estudiantes detenidos son sometidos a torturas y que las declaraciones obtenidas, de tinte policiaco, sólo sirven para confundir a la opinión pública. Asimismo, exige información del paradero de entre 200 y 300 estudiantes, algunos de ellos miembros del CNH, que han desaparecido.

 

Sábado 12 de octubre

Se inauguran los Juegos Olímpicos.

El Juez 1o. de Distrito en Materia Penal del Distrito Federal, Lic. Eduardo Ferrer Mc Gregor, declara formalmente presas a las 15 personas que le fueron consignadas, haciéndolas responsables de 10 delitos del orden federal: "invitación a la rebelión, asociación delictuosa, sedición, daño en propiedad ajena, ataques a las vías generales de comunicación, robo, despojo, acopio de armas, homicidios y lesiones contra agentes de la autoridad". Los acusados son: Gilberto Guevara Niebla, Pablo Gómez Álvarez, José Luis González de Alba, Sócrates Amado Campus Lemus, Florencio López Osuna, Sergio Castañeda Bes, Octavio Martínez Alcalá, José Carlos Andrade Ruiz, Ayax Segura Garrido, Carlos Martín del Campo y Servando Dávila Jiménez.

Todos los acusados manifiestan su inconformidad con el decreto de formal prisión y anuncian que apelarán del auto que les fue comunicado.

Diez días después de los sucesos de Tlatelolco, el embajador estadunidense Fulton Freeman envió un telegrama al secretario de Estado en Washington, en el que comenta:

"El interrogatorio de un gran número de personas (se ha informado que más de 2,000) detenidas en Tlatelolco ha tomado un tiempo considerable. La gran mayoría ha sido liberada, pero la operación capturó a un número de extremistas y a sus líderes. El gobierno parece creer que el resultado ha sido sustancial en desmembrar a la organización terrorista. La técnica de declaraciones públicas de líderes terroristas frente a la prensa ha sido probablemente efectiva en crear miedo, desconfianza mutua e incertidumbre entre los estudiantes en general, así como entre los elementos restantes del grupo terrorista.

"Respecto de las declaraciones públicas sobre conspiración extranjera, es importante notar el uso frecuente en México del chivo expiatorio extranjero y, en esta instancia, están diseñadas para desacreditar al movimiento estudiantil y tal vez, hasta cierto grado, desviar la atención de las largas raíces locales del problema."

 

Jueves 17 de octubre

Cincuenta y ocho estudiantes presos en Lecumberri dan a conocer al pueblo de México su testimonio:

"1o. El miércoles 2 de octubre en la Plaza de Tlatelolco, algunos de nosotros participamos en un mitin completamente pacífico y fuimos testigos de que personas vestidas de civil, que posteriormente pudimos saber que pertenecen al cuerpo especial del Ejército Mexicano llamado Batallón 'Olimpia' y a los cuerpos policiacos del D. F., junto con uniformados del mismo ejército, dispararon, sin miramiento alguno, contra la gente inerme e indefensa que participaba en el mitin.

"2o. Después de los sangrientos sucesos de ese día, fuimos detenidos con todo lujo de violencia, unos en el lugar de los hechos y otros en casas particulares o en la calle, en todos los casos no hubo, por parte de nosotros, resistencia alguna a nuestra detención.

"3o. Ninguno de nosotros hizo uso de ninguna arma de fuego, contrariamente a lo que se nos imputa.

"4o. La mayoría, después de ser detenidos, fuimos salvajemente golpeados por elementos policiacos y militares, en locales que ocupan el Servicio Secreto, la Dirección Federal de Seguridad y el Campo Militar No. 1.

"5o. Fuimos sometidos a interrogatorios y torturas y dentro de este clima de tensión se nos forzó a declarar ante el Ministerio Público.

"6o. Ninguno de nosotros ha recibido consignas del Consejo Nacional de Huelga para hacer uso de la violencia y este organismo, a nuestro entender, sólo ha utilizado formas pacíficas y legales de lucha.

"7o. Todos nosotros estamos seriamente preocupados por la suerte que corre el compañero Raúl Álvarez Garín, miembro del Consejo Nacional de Huelga que, nos consta, hasta el miércoles 9 de este mes, permanecía preso en la prisión del Campo Militar No. 1. Hasta la fecha el compañero Raúl Álvarez no ha sido consignado ante ningún juzgado, por lo que exigimos se haga público su paradero y se respete su integridad física…"

 

Sábado 19 de octubre

Son declarados formalmente presos Raúl Álvarez Garín y Miguel Eduardo Valle Espinosa, miembros del Consejo Nacional de Huelga.

En un documento oficial se indica que del 26 de julio al 24 de octubre de 1968 se han efectuado la aprehensión de aproximadamente 5,000 personas, de las cuales se han consignado al 10 por ciento aproximadamente.

 

Viernes 25 de octubre

En asambleas efectuadas en la Unidad Profesional de Zacatenco, los estudiantes se pronuncian por no regresar a clases en tanto no se obtenga la libertad de los estudiantes presos.

 

Domingo 27 de octubre

Clausura de los Juegos Olímpicos.

 

Martes 29 de octubre

A las 12:30 horas, la Secretaría de la Defensa Nacional entrega a las autoridades del IPN los edificios e instalaciones que habían sido ocupados por el ejército desde el 24 de septiembre. El Consejo Nacional de Huelga efectúa asambleas generales en diversas facultades y escuelas de la Ciudad Universitaria y de la Unidad Profesional de Zacatenco. En todas las asambleas se confirma que el movimiento estudiantil debe proseguir hasta la solución de las demandas contenidas en el pliego petitorio de seis puntos.

 

Jueves 31 de octubre

A las 17:30, se inicia en la explanada de la Ciudad Universitaria el "Mitin de la Unidad", programado por el CNH para mostrar la continuidad de la unidad del estudiantado y del movimiento. En el mitin se toma el acuerdo de celebrar asambleas generales en todas las escuelas del IPN y de la UNAM a partir del 4 de noviembre, para que la base estudiantil decida la forma que adoptará el movimiento en las nuevas circunstancias.

 

Domingo 3 de noviembre

El secretario de Educación Pública difunde un mensaje a través de la radio y la televisión, llamando a los estudiantes a restablecer la normalidad escolar. Por su parte, el director de la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo, Gilberto Palacios, informa que ha invitado a los alumnos, mediante cartas y telegramas, a que regresen a clases, anunciando que éstas reanudarán el 2 de diciembre del año en curso.

 

Lunes 4 de noviembre

Durante todo el día, se realizan asambleas en diversos planteles de la UNAM, del IPN y en la Escuela Nacional de Maestros para conocer la posición del estudiantado en torno a la continuidad o suspensión de la huelga estudiantil. Se informa que, en las asambleas, los estudiantes han acordado "continuar el paro y no volver a clases hasta que haya sido solucionado el pliego petitorio de seis puntos"; también han decidido "dirigirse hacia los sectores obreros y campesinos en busca de su apoyo."

 

Viernes 8 de noviembre

Un grupo de intelectuales y artistas manifiesta a través de un desplegado la necesidad de que sean liberados todos los presos políticos, como "condición fundamental para abrir un diálogo público constructivo y sentar las bases para resolver el conflicto estudiantil que en realidad ha levantado viejas demandas populares". Y agrega: "Frente a la justa demanda de libertad de los presos, en sectores oficiales y oficiosos empieza a tomar cuerpo la posición de que hay grados diversos de culpabilidad y de que la libertad de unos probará la responsabilidad de aquellos a quienes se condena a priori. Los estudiantes comprenden que ni esa maniobra ni la algarabía seudoparlamentaria en torno a las reformas al artículo 145 del Código Penal, ni mucho menos los planes al vapor de una reforma educativa en la que no se tocan siquiera los problemas fundamentales, lograrán satisfacer exigencias que en el fondo dimanan de una injusta estructura social que es preciso transformar desde sus bases. [...] La libertad de los presos políticos no es una causa que sólo interese a ellos, a sus familiares o a sus amigos cercanos. Es nuestra propia libertad la que está en juego; la libertad de todos; nuestro derecho a reunirnos y protestar, a decir lo que pensamos y a postular la necesidad de un cambio estructural profundo sin temor a ser acusados de subversión o de disolución social."

 

Lunes 11 de noviembre

Aumentan las presiones para que los estudiantes retornen a clases y circulan rumores de una posible intervención del Estado en la UNAM.

 

Jueves 14 de noviembre

El CNH somete a la consideración del estudiantado y del pueblo de México, lo siguiente:

"1. Que no es posible pensar en el retorno a clases en tanto no se cumplan plenamente las 3 condiciones que hemos fijado para ir al diálogo público".

"2. Que respecto al diálogo público mantenemos la misma posición, aun cuando éste se lleve a cabo habiendo iniciado las labores académicas."

En conferencia de prensa, el CNH anuncia que una comisión de estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras está elaborando un proyecto de estudio que servirá de base para que la UNAM sea en el futuro una universidad crítica y desarrolle su labor académica dentro de la autogestión. Igualmente se informa que la Facultad de Derecho está preparando un estudio acerca de la reestructuración de la policía.

 

Viernes 15 de noviembre

La Unión Nacional de Mujeres hace del conocimiento público que ha solicitado a las procuradurías General de la República y de Justicia del Distrito, el desistimiento de la acción penal contra once mujeres encarceladas en el penal de Santa Marta: Rina Lazo, Adela Salazar de Castillejos, Marcela Morales Alzate, Celia Sandoval de Correa, Amada Velasco Torres, Mika Seeger, Ana María Rico, Teresa Confreta, Guadalupe Salazar Gómez, Margarita Urías Hermosillo y Teresa García Ávila.

El escritor José Revueltas da una conferencia en el auditorio de la Facultad de Filosofía y Letras acerca de la autogestión y la universidad crítica. Al día siguiente, el escritor es detenido por agentes de la Policía Judicial Federal, y el 18 de noviembre es consignado al Juez Primero de Distrito en materia penal. Los delitos que se le imputan son: "incitación a la rebelión, asociación delictuosa, sedición, daño en propiedad ajena, ataques a las vías de comunicación, robo, despojo, acopio de armas, homicidio y lesiones contra agentes de la autoridad". El 22 de noviembre, el juez dicta la formal prisión de José Revueltas.

 

Domingo 17 de noviembre

Se hacen nuevos llamados a los estudiantes para que regresen a clases, advirtiendo de los peligros que corren las instituciones educativas si insisten en sostener la huelga. En ese sentido se pronuncian los directivos de las escuelas del Instituto Politécnico Nacional; así como el Consejo Universitario de la UNAM.

 

Martes 19 de noviembre

A las 18 horas, se inicia el mitin estudiantil, convocado por el CNH, en la Plaza del Carillón del Casco de Santo Tomás, bajo la vigilancia de grupos de granaderos y patrullas de policía del Departamento de Tránsito. En el acto, se lee una declaración del Consejo Nacional de Huelga en la que se "exhorta a estudiantes y maestros a mantenerse en pie de huelga en memoria de quienes perdieron la vida en la defensa de la libertad, y como medio de presión para exigir la libertad de maestros, estudiantes y pueblo en general detenidos a partir del 26 de julio del presente año".

 

Jueves 21 de noviembre

En reunión del Consejo Nacional de Huelga se vota unánimemente por el retorno a clases. Aunque se acuerda que esta deliberación sea sometida a la consideración de las asambleas de todas las escuelas en huelga, para que la base estudiantil determine una solución definitiva.

 

Viernes 22 de noviembre

El rector Barros Sierra llama al retorno a clases para el próximo lunes 25. Se celebran asambleas en las diversas escuelas en huelga, para someter a consideración del estudiantado la propuesta del Consejo Nacional de Huelga de regresar a clases. En las asambleas se producen encendidas polémicas y resoluciones encontradas: unas escuelas se pronuncian por levantar el paro, otras deciden prolongar la huelga. Los estudiantes del IPN, en asamblea celebrada en el auditorio de la Unidad Profesional de Zacatenco, rechazan la propuesta del CNH.

 

Lunes 25 de noviembre

Se realizan asambleas estudiantiles en casi todos los planteles del IPN, de la UNAM, en la Escuela Nacional de Maestros y en la Escuela Normal Superior de México. Nuevamente las reuniones estudiantiles se caracterizan por las encendidas discusiones entre los partidarios de la huelga y los que están a favor del retorno a clases.

 

Miércoles 4 de diciembre

Se lleva a cabo el mitin programado por el CNH en la explanada de la Unidad Profesional de Zacatenco. Ante la presencia de más de cinco mil personas, el Consejo Nacional de Huelga confirma su resolución de levantar la huelga. En el mitin se leen dos documentos:

Uno denominado "Declaración de Tlatelolco", en el que se proclama la continuidad de la lucha de los estudiantes mexicanos, a través de la formación de "Comités de Lucha en todos los centros de trabajo y estudio, ejidos y otras organizaciones sociales, económicas y políticas", y la creación de "Brigadas Políticas para estar en contacto permanente con el pueblo".

El otro documento titulado "Manifiesto a la Nación 2 de Octubre", se aborda, entre otros temas, las razones que llevaron al CNH a decidir el levantamiento de la huelga: "Se ha acusado a los estudiantes de intransigentes, pero en las distintas fases del movimiento se ha demostrado disposición para solucionar el conflicto y así fue que de la exigencia de la resolución de los seis puntos, como condición para el retorno a clases, pasamos al cumplimiento sólo de tres requisitos y al no obtener una respuesta del gobierno y ante el peligro real que amenaza la subsistencia de las estructuras democráticas de nuestras instituciones de educación superior, peligro más grave aún que el de la represión en contra de las personas, puesto que la pérdida de la democracia en nuestras instituciones significaría la imposibilidad de continuar el presente movimiento, y de promover, como Universidad y Politécnico verdaderamente abiertos al pueblo, movimientos semejantes en otros sectores de la población, decidimos el retorno a las aulas".

 

Viernes 6 de diciembre

Reunidos en la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica del IPN, la mayoría de los miembros del CNH, en su calidad de representantes de las diversas escuelas en huelga, decide por votación disolver este organismo. Se anuncia que con el objeto de continuar el movimiento estudiantil se procederá a fortalecer los comités coordinadores de lucha de los planteles de la UNAM y el IPN, así como los de Chapingo y de las escuelas normales. La tarea inmediata de los referidos comités coordinadores será organizar una manifestación para el 13 de diciembre, denominada "Gran Marcha de Protesta", cuyo recorrido sería entre la Ciudad Universitaria y el Casco de Santo Tomás.

 

Miércoles 11 de diciembre

Ocho estudiantes, la mayoría dirigentes del movimiento estudiantil, elaboraron un documento, con fecha del 30 de noviembre y publicado en la prensa este día: "Con la masacre de Tlatelolco, no sólo atemorizaron terriblemente al movimiento estudiantil popular, no sólo lo inmovilizaron durante los días que les importaba inmovilizarlo totalmente, no sólo confundieron a la opinión pública, no sólo sentaron las bases de su embestida política, sino que también golpearon fuertemente a la dirección general del movimiento y a su núcleo central de dirección, el CNH. Esto les rindió frutos de inmediato. Como no se estaba preparado más que para respuestas políticas, eminentemente pacíficas, el CNH, muy debilitado, empezó una interminable discusión plagada de bizantinismos, en torno al 'cambio de forma de lucha', que los llevó a que el 4 de noviembre, cuando las asambleas se llenaron y existía la amplia posibilidad de retomar la ofensiva política con medidas concretas que no se daban desde el 2 de octubre, no sólo no hicieron esto sino que se retrocedió unilateralmente al no poder dar una perspectiva clara a los ojos de los estudiantes que se convertiría, en la práctica, en una paulatina desmovilización y desorientación. Se olvidó el principio de diálogo público, al convertirse el contacto inicial con los señores Caso y De la Vega, en negociaciones privadas en torno a la libertad de los presos del movimiento, cayendo en el juego gubernamental, hasta el extremo de celebrar pláticas con los procuradores, que se hacían aparecer -por el aparato publicitario gubernamental- como pláticas entre el CNH y las autoridades. No sólo eso, sino que se retrocedió en el planteamiento de continuar en huelga general hasta la resolución del pliego de los 6 puntos, al declarar públicamente el CNH que volvería a clases si se cumplían solamente los tres puntos mínimos previos al pliego petitorio, cayendo abiertamente en el chantaje gubernamental. Las pláticas se centraron en la libertad de los presos del movimiento, dejándose, así, la puerta abierta para el chantaje con la libertad de los presos, convirtiendo a éstos, a pesar de sus advertencias y su oposición, en un peso muerto, bastante grande para la futura acción del CNH. Dentro de este marco de contradicciones, se efectuaban actos públicos Los firmantes del comunicado son: Eduardo Valle Espinoza, miembro del CNH en Lecumberri; Florencio López Osuna, miembro del CNH en Lecumberri; Ermilio Camarillo Enrique, preso político en Lecumberri; Servando Dávila Jiménez, preso político en Lecumberri; Carlos Vásquez, miembro del CNH; Reynaldo Escamilla Lira, miembro del Comité de Lucha ESE; Cosme Cantú Chapa, miembro del Comité de Lucha ESE; y Manuel Félix Valenzuela, miembro del Comité de Lucha de la ESIME.

 

Jueves 12 de diciembre

El Gobierno del Distrito Federal niega la autorización para la realización de la manifestación estudiantil programada para el 13 de diciembre. La Jefatura de Policía advierte: "ese acto no será permitido por carecer del permiso respectivo".

 

Viernes 13 de diciembre

La manifestación estudiantil sale de la Ciudad Universitaria. En Insurgentes están estacionados tanques militares, patrullas y camiones con granaderos, con la orden de impedir el avance de la manifestación. Los estudiantes, con el recuerdo reciente de la matanza del 2 de octubre, retroceden y regresan a Ciudad Universitaria.

Al mismo tiempo, agrupamientos del ejército y de la policía se encuentran estacionados en las cercanías de los centros de estudio del Politécnico, en Zacatenco y en el Casco de Santo Tomás, con el mismo objeto de impedir la movilización de los estudiantes.

 

Notas:

1. Véase, J. Scherer García y C. Monsiváis, Parte de Guerra. Tlatelolco 1968. Documentos del general Marcelino García Barragán. Los hechos y la historia, Aguilar, México, 1999, pp. 48-49.
2. Ibidem, p.43.
3. Excélsior, 3 de octubre de 1968.
4. Ibidem.
5. Oriana Fallaci, La Voz de México, No. 1958, 1 de diciembre de 1968.
6. Excélsior, 3 de octubre de 1968.
7. La Prensa, 3 de octubre de 1968.
8. Véase, J. Scherer García y C. Monsiváis, Parte de Guerra. Tlatelolco 1968, o. c., pp. 49-51.
9. La Prensa, 3 de octubre de 1968.
10. Ibidem.
11. Excélsior, 3 de octubre de 1968.
12. Ib.
13. Ib.
14. Excélsior, 3 de octubre de 1968, y El Día, 3 de octubre de 1968.
15. El Día, 4 de octubre de 1968.
16. Ib.
17. Ib.
18. Ib.
19. Proceso, No. 1091, 28 de septiembre de 1997, pp. 10-12.
20. El Día, 17 de octubre de 1968. El texto en cursivas está en mayúsculas en el original.
21. Ibidem.
22. Excélsior, 4 de noviembre de 1968.
23. El Día, 5 de noviembre de 1968.
24. Excélsior, 8 de noviembre de 1968.
25. El Día, 14 de noviembre de 1968.
26. Ramón Ramírez, o. c., pp. 488-489.
27. El Día, 16 de noviembre de 1968.
28. Excélsior, 19 de noviembre de 1968.
29. El Día, 17 de noviembre de 1968.
30. El Día, 18 de noviembre de 1968.
31. Excélsior, 21 de noviembre de 1968, y El Día, 21 de noviembre de 1968.
32. El Día, 22 de noviembre de 1968.
33. El Día, 23 de noviembre de 1968.
34. El Día, 26 de noviembre de 1968. También Ramón Ramírez, op. cit., pp. 517-520.
35. El Día, 5 de diciembre de 1968.
36. El Día, 11 de diciembre de 1968.
37. El Día, 13 y 14
 
Tomado de Revista Memoria (México)


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