| Playa
Girón 40 años después Mediados de abril de 1961,
formado en unidades de milicias, del Ejército
Rebelde, y la policía, el pueblo echó abajo
como un castillo de arenas la larga y
cuidadosamente preparada Operación Pluto, con la
que el gobierno de Estados Unidos pretendía
borrar de la faz del continente a la Revolución
cubana y su ejemplo.
Unos 1 500 hombres entrenados por la CIA,
equipados con el último armamento de combate
utilizado por el Ejército Norteamericano, y con
una amplia cobertura aérea, en apenas 72 horas
de combate son puestos fuera de combate en las
arenas de Playa Girón en lo que la historia
reconoce como la gran derrota militar de Estados
Unidos en América Latina.
El descalabro conmovió profundamente a la
sociedad norteamericana y a los círculos
imperiales de poder donde durantemuchos meses y
hasta años se discutió quien tuvo la culpa de
aquel fracaso pese a que el propio presidente
John F. Kennedy asumió por completo la
responsabilidad.
Arthur M. Schlesinger asesor presidencial del
después misteriosamente asesinado mandatario
escribió lo que la gran prensa norteamericana no
tuvo el valor de decir tajantemente: "La
realidad fue que Fidel Castro resultó ser un
enemigo mucho más formidable, y estar al mando
de un régimen mucho mejor organizado que lo que
nadie había supuesto. Sus patrullas localizaron
la invasión casi en el primer momento. Sus
aviones reaccionaron con rapidez y vigor. Su
policía eliminó cualquier posibilidad de rebelión
o sabotaje detrás de las líneas. Sus soldados
permanecieron leales y combatieron bravamente"
opinó.
Tal como se ha repetido muchas veces a lo largo
de estas cuatro décadas, la liquidación de la
invasión antes de las 72 horas cerró el paso a
la intervención directa de Estados Unidos, y
evitó que la victoria cubana resultara
incomparablemente más costosa.
El mito de invencibilidad de la gran potencia
empezó su final. A partir de entonces muchas
cosas comenzaron a cambiar en el mundo para bien,
pero también creció en espiral el odio de los círculos
más reaccionarios de la sociedad estadounidense
contra la pequeña isla que se atrevió a enfrentárseles
y, además, derrotarlos.
Cuarenta años después los cubanos, orgullosos
de esta hazaña la celebran y se inspiran en ella
para continuar enfrentando los ataques de aquel
mismo
enemigo que no han cesado nunca.
GRANMA
INTERNACIONAL
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