Monseñor Romero
vive en la memoria y lucha de los pueblos
Cáritas Panamá
"Que este Cuerpo inmolado y esta Sangre
sacrificada por los hombres, nos alimente también
para dar nuestro cuerpo y nuestra sangre al
sufrimiento y al dolor, como Cristo, no para sí,
sino para dar conceptos de justicia y de paz a
nuestro pueblo."
Últimas palabras de Monseñor Romero antes de
que lo asesinaran, (Homilía 24 de marzo de 1980,
VIII p. 384). El 24 de marzo se cumplen 22 años
del asesinato de Monseñor Oscar Arnulfo Romero,
para este mismo día se ha organizado la visita
del presidente de los Estados Unidos George W.
Bush a El Salvador. ¿Qué podemos pensar y
sentir los sectores populares y cristianos del
Continente, que vemos en Monseñor Romero un
Pastor, Profeta, Mártir y Santo de la fe y el
compromiso cristiano? ¿Qué intenciones, más
allá de la evidente prepotencia imperial y la
abierta provocación a todos los pueblos e
iglesias creyentes en Monseñor Romero, se trae
entre manos y armas el gobierno norteamericano y
la oligarquía salvadoreña?
Los nuevos-viejos planes de dominación económica
y hegemonía militar e ideológica son, más allá
de la soberbia y prepotencia que caracteriza a
todos los imperios, los verdaderos propósitos de
la presencia del gobierno de Estados Unidos en El
Salvador. USA, en su competencia con los poderes
de Europa y Asia, desarrolla su estrategia en América
latina y el caribe en lo que sigue considerando y
tratando como su patio trasero.
El gran negocio del armamentismo (producción,
venta y uso de armas) requiere de las guerras. ¿Qué
sería de las armas si no hubiese guerras? Antes
fue el comunismo, después el narcotráfico ahora
el terrorismo, siempre en la lógica maniquea,
insultante y absurda de buenos y malos; blancos y
negros; indios y vaqueros, por supuesto, ellos,
los norteamericanos, siempre los rambos y chicos
buenos de la película.
Monseñor Romero criticó abiertamente la ayuda
militar brindada por el gobierno norteamericano a
la dictadura militar salvadoreña. En su momento
le escribió al presidente James Carter exigiéndole
la suspensión de la ayuda militar a El Salvador.
Recordemos que Estados Unidos mantuvo su posición
y durante todo el conflicto armado (1980-1992)
proporcionaron miles de millones de dólares en
armamentos y adiestramiento para sostener a un régimen
militar corrupto y sanguinario en El Salvador.
Los países de la Europaeconómica se
pusieron de acuerdo para escoger el Euro como su
moneda común, ninguno de los países ha perdido
su identidad económica, sin embargo, en nuestro
caso, como tractor, los Estados Unido han ido
imponiendo la dolarización en nuestros países.
Los Tratados de "Libre" Comercio (TLC),
inscritos dentro de la economía neoliberal, con
su secuela de privatizaciones y criminalización
de las luchas sociales; el Área de "Libre"
Comercia de las Américas (ALCA) y el Plan Puebla
Panamá (PPP) constituyen la estrategia económica
comercial del imperio de los Estados Unidos en la
región, que George Bush va a reforzar, con su
presencia, en El Salvador.
El 24 de Marzo de 2002, se celebra el 22
aniversario de Monseñor Romero, ese día, la
presencia en El Salvador del representante del
gobierno de los Estados Unidos, responsable del
avasallamiento y sufrimiento de tantos países,
representa otra afrenta y provocación que
violenta y arremete contra todos los pueblos en
el Continente y del Mundo en donde se vive y
celebra la fidelidad, el compromiso y la valentía
de un Obispo como Monseñor Romero.
Recibimos, en El Salvador, Continente de América,
al presidente norteamericano George Bush con las
palabras vivas de Monseñor Romero: "Somos
el pequeño David tal vez frente al gigante
Goliat, que confía en sus armas en sus poderes,
en su dinero. Nosotros confiamos en el nombre del
Señor." (29 de mayo de 1977 / I-II 70).
Héctor Endara Hill
Coordinador de Pastoral SocialCáritas.
(Panamá, 24 de marzo de 2002, 22 aniversario de
Monseñor Romero).
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