Escuela
de Asesinos
Por Roy Bourgeois
La Escuela de las Américas (SOA) fue establecida
en Panamá en 1946, con la
supuesta intención de promover la estabilidad en
América Latina. Pero en los
años 60, en vez de haber promovido la
estabilidad, la Escuela produjo tantos
tiranos, dictadores, y semejantes, que en los círculos
latinoamericanos se llegó
a conocer como la Escuela de los Golpes.
Después de haber sido echada de Panamá, bajo
los términos del Tratado del Canal
de Panamá, la Escuela de las Américas fue
trasladada a Fort Benning en 1984. En
aquella época, el entonces presidente de Panamá,
Jorge Illueca, llamó a la
Escuela "la más grande base para la
inestabilización en América Latina," y el
periódico panameño La Prensa la apodó "La
Escuela de Asesinos."
Consistentemente se ha visto que las naciones
latinoamericanas con los peores
registros de violaciones a los derechos humanos,
han enviado el mayor número de
soldados a entrenarse en la Escuela de las Américas.
Bolivia, bajo el general
Banzer; Nicaragua, con los Somozas; El Salvador
durante los años más sangrientos
de la guerra civil-- todos eran clientes asiduos
de la Escuela de las Américas.
La Escuela de las Américas ha entrenado a más
de 56.000 soldados, provenientes
de 18 países de Latinoamérica, en las áreas
marciales de guerra de baja
intensidad, operaciones psicológicas (PSYOPS), técnicas
de contrainsurgencia,
operaciones de comando, métodos de interrogación
y recolección de información.
De ella se gradúan aproximadamente 1.600
soldados al año. De acuerdo con el
Pentágono, la misión de la Escuela de las Américas
es: profesionalizar a
militares de América Latina, promover la
democracia y enseñar los derechos
humanos. Joe Reeder, Subsecretario del Ejército
de los EE.UU., afirmó que "la
instrucción en la Escuela de las Américas se
enfoca en el papel que debe
desempeñar el profesional militar en una
sociedad democrática. Es un requisito
de la Escuela que cada curso incluya, sin
importar el tema o su extensión, una
instrucción formal que enfatice el carácter
sagrado de los derechos humanos y el
papel idóneo del estamento militar en una
sociedad democrática." (The Washington
Post, 23 de mayo de 1994)
En marzo, Charles Call, de la Oficina en
Washington sobre asuntos de América
Latina, fue invitado a hablar sobre lo que es
derechos humanos en la Escuela de
las Américas. Al respecto, Call dijo: "A
pesar del nuevo lenguaje tocante a los
derechos humanos y la democracia, los
entrenadores militares estadounidenses
aparentan no creer realmente en estos ideales. El
coronel José Feliciano, el
entonces comandante de la Escuela, exhibía en su
oficina una carta de 1991
enviada por el general Augusto Pinochet, el
exdictador chileno que se convirtió
en un modelo para la represión cruel, junto a
una espada que también fue
regalada por él." (Miami Herald, 9 de
agosto de 1993)
En una carta abierta enviada al Columbus (Georgia)
Ledger Enquirer, 20 de julio
de 1993, el comandante Joseph Blair, antiguo
instructor de la Escuela de las
Américas, declaraba: "En mis tres años de
servicio en la Escuela, nunca escuché
nada sobre objetivos tan excelsos como los de
promover la libertad, la
democracia y los derechos humanos. El personal
militar de América Latina vino a
Columbus en busca de beneficios económicos,
oportunidades para comprar bienes de
calidad exentos de los aranceles de importación
de sus respectivos países, y por
transportación gratuita, pagada con el dinero
del contribuyente
estadounidense..."
De acuerdo con el representante Martin Meehan (demócrata
de Massachusets), "Si
la Escuela de las Américas decidiera celebrar
una reunión de exalumnos, reuniría
algunos de los más infámes (infames) e
indeseables matones y malhechores del
hemisferio." Entre los graduados de la
Escuela se encuentran el general Manuel
Noriega, ex-presidente de Panamá, que ahora se
encuentra en una prisión federal
de los EE.UU. por estar involucrado con el
narcotráfico; el general Hugo Banzer,
brutal dictador de Bolivia (1971-1978) que en
1988 fue admitido al salón de la
fama de la Escuela de las Américas; Roberto d'Aubuisson,
líder de un escuadrón
de la muerte; el general Héctor Gramajo,
exministro de defensa de Guatemala, y
arquitecto de políticas militares genocidas en
la década de 1980; y Leopoldo
Galtieri, exlíder de junta argentino, que
supervisó los últimos dos años de la
"guerra sucia" de ese país, en los
cuales fueron torturados y asesinados 30.000
personas sospechadas de ser disidentes.
Entre los perpetradores de atrocidades y
violaciones a los derechos humanos que
aparecieron en el Informe sobre El Salvador de la
Comisión de las Naciones
Unidas por la Verdad, figuraron de manera
prominente personas graduadas de la
Escuela de las Américas.
Asesinato de Romero. 3 oficiales citados, 2 son
graduados de la Escuela de las
Américas.
Violación y asesinato de dos religiosas
estadounidenses. 5 oficiales citados, 3
son graduados de la Escuela de las Américas.
La masacre de Mozote. 12 oficiales citados. 10
son graduados de la Escuela de
las Américas.
La masacre de 6 jesuitas, la ama de llaves y su
hija adolescente. 27 oficiales
citados, 19 son graduados de la Escuela de las Américas.
El Salvador es solo un pedazo de la vasta
historia de la Escuela. Veamos lo que
dice la revista Newsweek, 9 de agosto de 1993:
"Un trabajo de investigación
sobre la Escuela de las Américas por parte de
Newsweek, puso al descubierto
cientos de no tan honorables graduados--algunos
eran malhechores
insignificantes, y otros militares de alto mando.
Por lo menos seis oficiales
peruanos, vinculados a un escuadrón de la muerte
que el año pasado mató a nueve
estudiantes y un profesor en una universidad
cercana a Lima, eran graduados de
la Escuela. Cuatro o cinco altos oficiales
hondureños, acusados en un informe de
1987 de "Americas Watch" de organizar
un secreto escuadrón de la muerte
denominado Batallón 316, fueron entrenados allí.
El año pasado una coalición de
grupos internacionales de derechos humanos emitió
un informe en el que se
acusaba a 246 oficiales colombianos de violación
a los derechos humanos; 105 de
estos oficiales eran exalumnos de la Escuela de
las Américas."
La Escuela de las Américas no solo es costosa en
vidas humanas. El entrenamiento
dentro de la Escuela es pagado con dinero de los
contribuyentes a través del
programa de Educación y Entrenamiento Militar
Internacional (IMET) y Ventas
Militares al Extranjero (FMS). El Pentágono
sostiene que el presupuesto anual de
operaciones es $5 millones, pero esta cifra no
incluye los salarios del personal
de la Escuela de las Américas, compuesto de 202
personas, o los $30 millones que
se usaron en la renovación de la sede de la
Escuela y los cuartos para los
oficiales latinoamericanos. Tampoco incluye
beneficios como viajes gratuitos a
"Disney World", juegos de pelota de los
"Atlanta Braves", y otras atracciones
regionales--todo a expensas del contribuyente.
El año pasado el representante Joseph Kennedy (demócrata
de Massachusets)
promulgó una enmienda a la ley de defensa para
eliminar el apoyo económico a la
Escuela de las Américas por parte del
Departamento de Defensa. La intención de
la enmienda era cerrar la Escuela, la cual, según
el señor Kennedy, "cuesta
millones de dólares al año y nos identifica con
la tiranía y la opresión".
Fue la primera vez que se discutió en el
Congreso sobre la función de la Escuela
de las Américas; el debate fue acalorado. El
representante John Lewis (demócrata
de Georgia), dijo: "Deberíamos estar
entrenando para la paz y no para la guerra.
Deberíamos enseñar a las personas a transformar
las armas en instrumentos
benévolos e inofensivos como el arado, y parar
de estudiar las artes de la
guerra." El representante Henry Hyde (republicano
de Illinois), manifestó:
"Hasta donde recuerdo, uno de los doce apóstoles
se desvió del camino. Eso no
quiere decir que el resto se fue por el mismo
camino." El representante Jerry
Lewis (republicano de California), declaró:
"¿Podrían por favor los caballeros
de Massachusetts cerrar también la escuela donde
se graduó el señor Somoza?
Somoza se graduó de West Point."
En la Cámara de Representante, la enmienda
obtuvo 174 votos; 256 votaron a favor
de la continuación del financiamiento. Este fue
solo el primer asalto. El 20 de
mayo del presente año, el representante Joseph
Kennedy re-introdujo su enmienda
al "House Defense Appropiation Bill"
demandando la suspensión total del
financiamiento de la Escuela de las Américas. El
trabajo de los grupos de
presión, a ambos lados del asunto, fue intenso.
En su lucha por mantener la
Escuela de las Américas abierta, los generales
del Pentágono decidieron visitar
a varios líderes del Congreso. El senador Sam
Nunn (demócrata de Georgia) fue
invitado por oficiales de la Escuela de las Américas
a hablar en una conferencia
de prensa en Fort Benning; allí dijo: "Las
democracias han emergido una tras
otra gracias a los valores estadounidenses y los
derechos humanos exportados a
América Latina. A la Escuela de las Américas se
debe que nuestras relaciones y
lazos con nuestros vecinos de América Latina
sean más firmes." (Columbus
Ledger-Enquirer, 29 de marzo de 1994)
Cientos de personas de todo el país concurrieron
en Washington para presionar a
favor de la enmienda de Kennedy. En los escalones
del Capitolio, once personas
(activistas de la paz y sacerdotes) ayunaron por
40 días tomando únicamente
jugos, y exigieron el cierre de la Escuela.
Antes del voto, hubo un agitado debate en la Cámara
que duró 45 minutos. El
representante Sanford Bishop (demócrata de
Georgia) afirmó: "Sr. Presidente, es
desafortunado que los críticos de la Escuela de
las Américas continúen mirando
hacia el pasado. Debemos mantener una visión
para el futuro en nuestra política
exterior y la Escuela de las Américas es una
herramienta excelente para promover
las metas de esa política." La
representante Cynthya McKinney (demócrata de
Georgia), dijo: "En vez de ayudar a
establecer la democracia en esa parte del
mundo que es tan importante para nosotros, lo que
la gran tradición de la
Escuela de las Américas produce es un catálogo
de los dictadores del hemisferio.
La mancha sangrienta que dejó la Escuela de las
Américas en Honduras, Panamá,
Bolivia, Argentina, Perú, y Ecuador, sigue aún
sin lavar."
El resultado: 217 en contra de la enmienda de
Kennedy; 175 a favor. Mientras
admitía estar decepcionado con los resultados,
el representante Kennedy dijo que
la atención pública atraída a la Escuela, y la
constancia de sus muchos
graduados, valió el esfuerzo. "Estoy seguro
de que mientras las personas sepan
más sobre la Escuela de las Américas, menos
dispuestos van a estar los
contribuyentes en perpetuar su desencaminada misión,"
afirmó (Boston Globe, 21
de mayo de 1994).Prometió que iba a intentarlo
otra vez el próximo año.
Mientras tanto, en toda la nación se está
esparciendo la noticia sobre la
existencia y los actos de la Escuela de las Américas.
El 16 de junio la Asamblea
General Presbiteriana adoptó una resolución en
su convención anual en Wichita,
Kansas, en la que se exige al presidente Clinton
y al Congreso cerrar la Escuela
de las Américas. La asamblea representa a 2,7
millones de presbiterianos de toda
la nación. En septiembre, la Orden Misionera de
Maryknoll, que tiene una
cantidad considerable de personal en América
Latina, va a sacar a la luz pública
un vídeo-documental sobre la Escuela de las Américas
de 17 minutos de duración.
El título de este vídeo-documental es "Escuela
de Asesinos."
¿Podrá sobrevivir este dinosaurio de la guerra
fría? Una cosa es segura. La
Escuela de las Américas, institución del
Ejercito de los Estados Unidos y
escondida por muchos años detrás de una muralla
de secretismos, ahora está
siendo expuesta al público.
Roy Bourgeois es un sacerdote católico de la
Orden de Maryknoll que trabajó en
Bolivia por 5 años y fundador del "SOA
Watch" (School of Americas Watch). Para
más información escriba a: SOA Watch, P.O. Box
3330, Columbus, GA. 31903.
Naciones............................Graduados
Argentina.....................................931
Bolivia.......................................4.049
Brasil...........................................355
Chile.........................................2.405
Colombia...................................8.679
Costa Rica.................................2.376
República Dominicana...................2.330
Ecuador....................................2.356
El Salvador................................6.776
Guatemala................................1.676
Haití............................................50
Honduras..................................3.691
México........................................579
Nicaragua.................................4.693
Panamá....................................4.235 |
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