| Deconstruyendo
Próxima estación: Esperanza
El nuevo disco del hombre fuerte del rock latino
acumula todo tipo de pequeños
detalles que conforman un mosaico sonoro-gráfico
atrapante. Ideal para intentar
decodificarlos... Esta es una obra que, aun
sobrecargada de efectos especiales,
se sostiene desde la simpleza de un puñado de
buenas canciones para aprender y
cantar.
PRODUCCION JAVIER AGUIRRE Y PABLO PLOTKIN
Todo lo contrario de aquellos artistas que se aíslan
para crear, Manu parece
haberse conectado a todo lo que le fue posible. Y
Próxima estación: Esperanza
tiene toda clase de mensajes, alusiones y guiños.
Momentito. ¿Serán todas
alusiones certeras y guiños conscientes, o se
trata, simplemente, de cosas que
el francés loco escuchó por ahí -residuos de
ecos-, sin saber bien de dónde
vienen? Planteado el enigma, rastreemos y
clasifiquemos algunos de los mensajes
de la próxima estación; título que, se sabe,
está extraído del altoparlante de
una línea de metro de Madrid (Manu urbano).
Empecemos por el librito, donde brilla una
trinidad de mensajes argentinos: Los
Redondos (Manu ricotero), Martín Fierro (Manu
gauchesco) y Miguel Cantilo (Manu
setentoso). Citando el histórico verso del
ricoterísimo "Todo un palo" dice, dos
veces, "...el futuro llegó hace rato...".
Sigue con el pasaje clásico del Martín
Fierro, de José Hernández: "Los hermanos
sean unidos, porque ésa es la ley
primera...". Y concluye con una perlita, la
frase "si no fuera por la música, no
nos salva ni Tarzán", parte de una vieja
canción, "La jungla tropical", que
escribió y grabó Miguel Cantilo junto a su
banda Punch, a comienzos de los '80.
Para terminar con el librito, nótense las frases
"can't get no satisfaction"
(Manu stone) y "alta fidelidad" (Manu
cinéfilo).
Los fragmentos de transmisiones radiales o
televisivas, ya vigentes en Casa
Babylon y Clandestino, son una especie de
cadenita en la que se enganchan esas
melodías como de dibujo animado -"Promiscuity",
"Trapped by Love", "Me gustas
tú", "Denia"- y esas ráfagas poéticas
simples y deliciosas -"mi vida, lucerito
sin vela, charquito de agua turbia, burbuja de
jabón", en "Mi vida"-. Hay de
todo en el plan FX: desde el pato Donald gritando
hasta, otra vez el efecto
Larchuma, el fugaz relato de un partido de fútbol
en portugués. Y separadores
radiales, horarios y ciudades, slogans,
noticieros que hablan de presidentes,
pedacitos de telenovelas, palabras desde el
espacio del astronauta ruso Yuri
Gagarin, publicidades de medicinas, clases de
educación sexual para niños...
También están los efectos especiales berretas,
como aquel clásico ruidito
digital loopeado de bomba que cae. Y mucha jerga
fasera, claro, con porros,
chinitas y marihuana (Manu fumón). Y frases
sueltas como "calavera no llora"
(Manu refranero), "ob-la-di, ob-la-da"
(Manu beatle) o temáticas "actuales"
como
la vaca loca o los residuos atómicos (Manu
periodístico).
Nos faltó probar qué pasa si se pone el CD a
trasluz. O pasarlo como cinta
invertida. O ver la tapa reflejada en un espejo.
O escucharlo en Cabo Polonio,
Cuzco, El Bolsón, o cualquier otro paraíso para
mochileros porteños.
SOLO CON TODOS
Por Ricky Espinosa *
No soy ni fui fan de Manu Chao -ni de Mano Negra-,
pero lo que hace, investigar
música de otros lugares y difundirla, me parece
interesante a nivel
sociocultural. Me gusta, me hace acordar lo que
hicieron David Byrne o Sting. Lo
que no entiendo es por qué manda ciertos
mensajes -como ya había hecho en
Clandestino- en castellano, y no en francés.
Estaría bueno que sus denuncias
sobre la inmigración y la discriminación
estuvieran en francés, para que les
llegaran mejor a los europeos.
Me llama la atención cómo pone el ojo en
cuestiones de otros lugares. Cuando él,
en los tiempos de "Santa Maradona", se
convertía en el primero en escribirle un
tema dedicado a Diego (antes que miles de grupos
argentinos), logró algo similar
a lo que Luca Prodan había hecho con el Abasto.
Nosotros los argentinos solemos
perder el ojo por nuestras cosas, y a veces
tienen que venir tipos de afuera a
recordártelo.
Manu es un aventurero, un juglar del siglo XXI.
Seguramente por desarrollar este
método de girar, tocar y viajar, debe sacrificar
muchas cosas. No debe verse con
la familia o con los seres queridos. Debe ser
como el libro de Bukowski, Solo
con todos, que también fue tomado por Richard
Ashcroft. Quizás Manu Chao sea un
tipo sin raíces. Debe ser triste una vida nómade,
re hippie. Yo prefiero vivir
cerca de mi gente, soy más tanguero. Lo que
tengo en común con él es que los dos
nos expresamos. Sólo que él intenta dar un
mensaje, y yo soy nihilista. La idea
de Próxima estación: Esperanza suena a nuevo
intento, pero las esperanzas yo ya
las perdí.
* Líder de Flema
LA PASA BIEN
Por Sergio Pángaro *
Próxima estación: Esperanza, tanto en el audio
como en la gráfica, tiene mucho
sol, es muy playero, de verano. Y a Manu se lo
nota muy contento, muy cómodo,
despojado. Como que la pasa bien. Mantiene esa
idea de radios, de andar entre la
gente sin documentos. Me encanta que tenga esta
actitud de investigar, de poner
la guita en esta producción que parece un
documental. Es cinematográfico, como
si viajara con un grabador. Y su mirada es muy
particular, con musicalidad
natural. Viaja y hace algo disfrutable. El, como
poeta e intérprete, tiene algo
sencillo, sin ironías, pero a la vez crudo. Yo
aprecio mucho su mirada. Está
bien conocer la opinión de gente sensible de
otros lugares. Hubiera estado
bueno, en otros tiempos, haber escuchado cuando
nos decían que había
desapariciones. El es crítico, reflexivo.
Las conexiones con Clandestino son evidentes.
Creo que ambos discos representan
un álbum doble, sólo que editado en dos partes.
Es autorreferencial. Hasta
podría pensarse que es una continuación, que
las sesiones fueron las mismas.
Está buenísimo, así como estaba buenísimo el
anterior. Lo hizo a propósito. El
no siente que se haya agotado el sonido y la idea
que descubrió. No tiene esa
autodemanda de estar a tono con las modas, tiene
una búsqueda personal. Es un
ejemplo de cómo crear belleza desde la simpleza,
y creo que sería válido que
siguiera en esta veta mientras siga teniendo música
y poesía para dar.
* Cantante de Baccarat
EL EXTRANJERO
Por Sebastián Litmanovich *
Cuando me llamaron del No para que escriba sobre
el nuevo disco de Manu Chao, me
resultó interesante hacerlo. Aunque no existe un
interés estético en común, me
sedujo la idea, sobre todo pensando en
Clandestino, su álbum antecesor, que en
su momento me atrapó y sorprendió. Cuando oía
ese disco, me sentía frente a un
extranjero que me mostraba una buena cantidad de
fotos de un largo viaje por
América, de su propio viaje, de momentos íntimos
y de soledad, en piezas de
pensiones con humedad en las paredes. En esas imágenes
podían percibirse sonidos
de conversaciones, de recuerdos y sueños
recurrentes a larga distancia. Con este
nuevo álbum llegaron a mis manos las "fotos"
que Manu se había olvidado de
revelar, y que sí, pertenecen al mismo viaje. Más
paisajes, retratos y
descripciones, aunque ahora se mezclan algunos
momentos festivos y optimistas
que no por eso le roban intimidad al álbum.
La repetición, el recuerdo de imágenes, frases
y sonidos insistentes que Manu
Chao se apropia una y otra vez. Podría inventar
un nuevo rótulo para deleite de
la crítica: un trovadorhipnodub. Tal vez la
sorpresa haya sido que no hay
sorpresa en esta segunda parte. Igualmente me
gusta pensar que Manu Chao
entendió bien cómo eternizar instantes de vértigo
que sentís sólo cuando llegás
a un sitio desconocido por primera vez, cuando
conocés a alguien, probás nuevos
sabores y antiguos vicios, pero por sobre todas
las cosas cuando vas dejando
atrás esos lugares y personas, especialmente
cuando comenzás a extrañar in situ,
inclusive antes de viajar a la próxima estación.
* El artista formalmente conocido como Cineplexx.
IRRITANTE
Por Adam Sweeting *
Se supone que somos todos tremendamente eclécticos
por estos días, pero ésa no
es excusa para esta irritante colección de
efectos de sonido necios y reggae
adormilado. Chao solía estar en Francia en una
banda llamada Hot Pants -no fue
un comienzo promisorio- antes de que terminara
viviendo en Barcelona, armando
sus "collages". "Promiscuity"
incluye voces de ardilla y timbres de teléfono
celular, mientras que "La Primavera"
tiene pasajes de galimatías y cantos de
pájaros. Al final podría resultar climático o
inusual, pero suena como una cruza
de los Gipsy Kings y Herb Alpert.
* Crítico del diario inglés The Guardian.
Calificó al disco con la menor
puntuación posible: una estrella. Ah... Y si te
preguntas quién corno es Herb
Alpert: un trompetista famoso en los 60 y los 70,
con una onda Kenny G.
Imaginate el resto.
DICCIONARIO
Igual que las valijas de los turistas de
historietas y dibujos animados, ricas
en etiquetas que son huellas de los lugares
visitados, cada disco de Manu Chao
está lleno de alusiones geográficas, como sus
recordadas letanías "soñé Potosí,
soñé Panamá...", "Guaiaquil City va
a reventar..." o "Welcome tu Tijuana...".
En
Próxima estación... el itinerario verbal de
Manu recorre, canción a canción,
Mozambique, Inglaterra, Washington, Japón, China,
La Habana, San Salvador, La
Coruña, Nicaragua, Guatemala, Bogotá, Vietnam...
Por no hablar del librito que
acompaña al CD, que menciona 27 ciudades
latinoamericanas y un planisferio en
versión libre -al estilo T.E.G.- que llama
"Siberia" a todo el norte asiático y
"América perdida" a Sudamérica.
En cuanto al vocabulario general del disco,
abundan muchas de las palabras
constitutivas del idioma-nuchao (ese esperanto
del palo, mezcla deliberadamente
imperfecta de castellano, francés, inglés,
portugués, árabe y, seguramente,
sonidos que en realidad no pertenecen a ninguna
lengua): ...bemba ...marihuana
...esperanza ...radio ...night ...¿qué pasa?
...caipira ...jaleo ...vida
...chango ...tristeza ...mamá ...bala perdida
...negrita ...casa ...corazón...
No por nada el librito tiene montones de frases
sueltas, todas encerradas entre
puntos suspensivos. Es que en el mundo de Manu,
todo ya empezó y nada terminó
todavía.
NO
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