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Como son las organizaciones de base del Chavismo
Entrevista con Germán
Ferrer, por Horacio Raña (De Télam).
Luego de tres años de gestión y un revertido golpe de Estado,
el gobierno venezolano de Hugo Chávez comienza a ser observado más
ecuánimemente en el exterior y sus políticas de organización
popular a analizarse seriamente como una alternativa de
democracia participativa y un sistema social de mercado.
Germán Ferrer es uno de los principales dirigentes del gobierno
chavista, titular de la Asociación Nacional de Redes y
Organizaciones Sociales y está a cargo de la Dirección
Internacional del Movimiento V República que lidera Chávez. En
su breve visita por Buenos Aires para "tender lazos con
dirigentes y partidos amigos", Télam pudo conversar sobre
los aspectos menos conocidos donde se sustenta la denominada
revolución bolivariana.
"Es una revolución porque estamos haciendo cambios
estructurales, pero no es como la rusa, la cubana o las típicas.
Estamos cuidando nuestro propio proceso en libertad absoluta y en
democracia. Y las mejores pruebas son que en tres años de
gobierno no hubo ni un preso político y los medios de comunicación
pueden expresar lo que se les ocurre, aunque no se correspondan
con la verdad", explicó Ferrer.
-Durante el frustrado golpe de Estado, los principales medios de
comunicación tuvieron activa participación ¿Cómo
contrarrestan esa campaña mediática?
-Dejamos que eso fluya y que la misma comunidad se dé cuenta de
la manera en que se manipula la información. Tanto que ha
permeado a ciertas clases sociales, fundamentalmente la clase
media, que luego del golpe de Estado del 11 de abril dejó de
estar junto a los manipuladores y fueron revirtiendo su opinión.
Somos concientes que las masas rebasaron a las organizaciones
establecidas y eso se debe a que el discurso del Gobierno penetró
en estratos sociales que jamás habían sido tenido en cuenta.
-¿Cómo es la estructura de las organizaciones de base?
-Estamos construyendo nuevas estructuras partidistas, eliminando
la tradicional verticiladidad para tratar de llegar a una
coordinación horizontal de las mismas. Por eso decimos que el
Movimiento V República, surgido al calor de la contienda
electoral, es un partido aluvional donde se dieron cita
tendencias de ultraizquierda y de ultraderecha en pos del
objetivo electoral. Sin embargo, en el proceso se fue decantando,
algo propio de un movimiento.
-¿Cómo se va construyendo la base social del proceso?
-La verdadera base popular del proceso, el tejido social, se hace
a través de redes sociales y en este momento, a través de los círculos
bolivarianos. Esas formaciones se dieron de modo acelerado a
partir del 11 de abril, ya que saltaron de unos 70 mil a más de
200 mil.
-¿Qué son concretamente los círculos bolivarianos, a los que
no pocos comparan con los Comités de Defensa de la Revolución
cubanos?
-Son pequeños grupos conformados por entre 7 y 11 personas, que
participan en todo lo que es la cotidaneidad de su entorno, del
barrio: construir una escalera, propiciar las campañas de
vacunación, organizarse para el tema de la seguridad, etcétera,
tendiendo todas las redes comunitarias y de solidaridad que se
establecen a nivel de base.
-¿Qué sucede con el resto de las clases sociales?
-Algo similar: la clase media, los intelectuales y los
profesionales se conforman de acuerdo a sus intereses. Porque se
parte de que tanto los círculos bolivarianos como las
organizaciones de base, actúen directamente relacionados con sus
necesidades naturales y ámbitos de acción.
-¿Existe una coordinación a nivel nacional?
-Estamos en la etapa de organizar las coordinaciones parroquiales
(llamamos parroquias a los estratos de base), pasaremos a las
coordinaciones regionales y luego a la nacional. Eso traerá implícita
una pérdida de poder real de los dirigentes a favor de las
organizaciones, por lo que finalmente vamos para conformar el
gran tejido social del país que serviría de blindaje al proceso
evitando una anarquización.
-Un movimiento tan multiclasista, ¿no corre riesgo de caer en
contradicciones irreconciliables?
-Nosotros no estamos proponiendo un estado socialista, ya que en
estos momentos de globalización sería como caer en un vacío.
Pero sí nos estamos conduciendo en la movilización social, ya
que consideramos que un país que no se organice jamás saldrá
de la pobreza. Y en ese marco, ya se promulgaron 49 leyes que son
las que tienen la carga revolucionaria.
-¿Cambió la relación con Estados Unidos tras el frustrado
golpe?
-Nosotros no tenemos contradicción alguna en mantener las
mejores relaciones con Estados Unidos, en todo caso las
contradicciones serían de ellos con nosotros. Venezuela está
pagando caro el hecho de ser soberana y de mantener el criterio
de la gran patria latinoamericana, es decir vincularnos con todos
los países de América Latina porque consideramos que solos nos
ahogamos.
-¿Basándose en un solo modelo?
-A lo único que nos oponemos es al modelo neoliberal que nos
quieren imponer, ese mismo que tenía a la Argentina como el
mejor ejemplo. Queremos economías autosustentables,
autosostenidas en el tiempo que nos permitan darnos nuestros
propios modelos económicos. Por eso entendemos que los
latinoamericanos debemos unirnos para conformar un bloque
regional como los europeos, los asiáticos y los norteamericanos,
realizando acuerdos políticos y económicos de igual a igual con
ellos.
-¿Cómo definiría el modelo venezolano?
-Como absolutamente democrático y pacífico. Pero es un modelo
armado, porque consolidamos un ejército que está participando
en este proceso y es, institucionalmente, el soporte armado del
mismo. Ya no necesitamos ir a la montaña, tenemos nuestros
propios mecanismos de defensa.
-¿No descartan, entonces, ese tipo de lucha en Venezuela?
-Nosotros venimos de toda una contienda armada, de la guerrilla,
de haber estado encarcelados y haber sido torturados. Pero ahora
se abre un nuevo horizonte con la alternativa del trabajo social,
fortaleciendo las comunidades de base que es el principal motor
de consolidación de cualquier proceso. Hay que ganarse a las
masas dándole soluciones a sus problemas.