Combat Rock Modelo
2002
¡Se vino el estallido! ¿Para dónde va el
rock combativo? Lejos de coquetear con la
guerrilla, los rockeros más protestones
renuevan su discurso: Más cerca de los reclamos
sociales concretos, de la defensa de las minorías
y de
la nueva militancia global.
EXTREMO
ORIENTE
Rage Against The Machine parece haber perdido la
batalla de Los Angeles del rock político a manos
de sus vecinos System Of A Down: a los gritos pro-guerilla
de RATM los reemplazaron por el reclamo exótico
y minoritario de sus caras de armenios; al rap-metal
lo dieron vuelta con toques étnicos y extraños
riffs vocales. Con el himno heavy "Chop suey"
como carta de presentación masiva, ellos, Serj
Tankian en voz, Daron Malakian en guitarra, Shavo
Odadjian en bajo y John Dolmayan en batería,
conquistaron la pantalla de MTV, primer triunfo
en el ascenso a la primera A del rock
internacional. Toxicity, su segundo álbum, ya
superó el millón de copias en Estados Unidos y,
con justicia, se coló entre los mejores discos
rockeros del 2001 (desde Spin y New Musical
Express hasta la Rolling Stone). Y mientras
hablan con el Sí!, confirman que encabezarán la
próxima edición del Ozzfest.
"No esperábamos ser tan grandes. Mi vida
sigue siendo la misma, me quedo en casa o voy a
ver partidos de hockey". El que habla es
Daron Malakian, mariscal de campo del sonido
System of a Down: produjo este heavy-intenso
junto al maestro Rick Rubin y su guitarra se
escapa hacia el árbol genealógico del grupo,
Armenia. "Hay una gran comunidad armenia acá
en Los Angeles. Shavo, Serj y yo nacimos en América
pero fuimos juntos al colegio".
¿No debe ser común que en cuatro familias
armenias crezcan chicos rockeros?
No, pero siempre nos apoyaron. A veces se
preocupan, pero creen en mí.
A diferencia de las infancias sufridas de los
integrantes de Papa Roach o Staind, en las
familias -ian los pibes crecieron en armonía.
"Sí, soy familiero: todavía vivo con mis
padres". ¡Epa: otro heavy hogareño! "Sí,
hasta saco a pasear a mis primtos..."
A su modo, encarnan el lado radical del nü rock
americano. "Somos una banda musical pero no
tenemos miedo de expresar nuestros puntos de
vista políticos".
¿Qué cambió para ustedes a partir del 11
de septiembre?
Más allá del amor por los que perdieron
familiares, la verdad, cuando viajamos nos
revisan mucho más que antes.
¿Cómo minoría son discriminados?
No mucho. Pero acá son ignorantes, creen
que somos árabes. Solo saben de Estados Unidos.
Daron se confiesa y reconoce que tiene miedo: le
preocupa que se violen algunos derechos y
libertades en nombre del bien: "Parecen
lanzados a conquistar el mundo. Amo al país,
pero el gobierno es basura. No es bueno que
mueran inocentes, ni en Nueva York ni en Irak. Y
lo digo como ciudadano americano".
¿Qué opinas del rol de Bono de U2?
Es raro. Siempre cantó contra Estados
Unidos y desde setiembre alza la bandera
americana y lo premian. ¡Por favor!
En su site oficial, los SOAD publican artículos
sobre la situación global. Daron tiene
percepciones sobre Argentina: "Lo vimos en
la tele, pura propaganda. Sé que cambiaron cinco
presidentes, de las marchas contra los bancos. Si
creen de verdad en algo tienen que levantarse,
pero organizados. No pueden vivir una sociedad
que va por las calles rompiendo todo".
PATAGONIA REBELDE
Pregunta: ¿Qué grupo de acá podría encabezar
hoy una gira patagónica llamada "Insurrección
popular, huelga general", sin ser sospechoso
de petardismo panfletario oportunista?
Respuesta: Las Manos de Filippi. Los mismos que
tocaron en Cutral-Co, Neuquén (abril del 97),
apenas comenzaron los primeros cortes de ruta y
las asambleas populares permanentes. Los del mega-hit
prestado a Bersuit Vergarabat (el tremebundo
"Sr Cobranzas") y los autores de dos de
los discos más corrosivos del rock argentino de
los 90: Arriba las manos, esto es el Estado (¡98!,
prueben su valor profético) y Las manos santas
van a misa (00). Y los que, desde el pasado 20 de
diciembre, fueron reflotados por las mismas FM
que antes les negaban difusión (Rock & Pop,
La Mega) a partir de canciones como la extremista
"Cutral-Co": "¿Hay que matar al
presidente?/ ¿Hay que matarlos a todos?/ Sino
para que me quedó acá/ si ni a mi crío puedo
alimentar" que parece escrito hoy.
En el tour, que terminó este domingo, salieron
con Las Trolas (el Sí! insiste: de lo mejor que
se puede ver en vivo en Buenos Aires) con quienes
compartieron fechas, delirios & micro durante
los 6000 kilómetros que unieron desde la Costa
Atlántica hasta Trelew y de ahí a los Andes.
"Y... algunos momentos de zozobra vivimos",
cuenta Mosky, guitarrista y co-compositor de Las
Manos. "Entre El Bolsón y Bariloche, nos
pararon en el piquete. Ni bien bajamos, nos dimos
cuenta que uno de ellos, el más capanga, tenía
una remera nuestra. ¡Menos mal que hicimos
amistad al toque! A un auto medio ortiba que les
quiso esquivar el ''peaje'' ($ 2), le rompieron
todos los vidrios a hondazos". "Esos
pesos los ponés más contento que en un peaje
oficial, donde pagás lo mismo, la ruta sigue
llena de pozos y no ayudás a la olla popular"
reflexiona Pecho, trompeta y voz de Las Trolas.
"Los mejores, los únicos/ los métodos
piqueteros/ corte de ruta y asamblea/que toda la
gente vea/el poder de la clase obrera"
gritan en el flamante tema que Las Manos de
Filippi compuso y estrenó en plena gira, como un
trabajo práctico de "rock piquetero"
combinado con militancia anti Iglesia, anti-Corp.,
anti-Selección Nacional de fútbol (¡únicos!).
"Nuestra idea es que el cacerolazo ya fue.
Estuvo copado, porque se pudieron expresar la señora,
el abuelo. Pero ya no jode a nadie: está
institucionalizado. No sabemos qué viene, no
importa pero queremos estar ahí, agitando y
cantando".
Street
Fighting man (The Rolling Stones)
En el 68, romántico y cínico, Mick Jagger ya es
una estrella que ve las clases bajas saliendo a
las calles mientras sucede el Mayo Francés.
California über alles (Dead Kennedys, 1980)
Jello Biafra le grita "Facho" al
gobernador Jerry Brown y también ataca el falso
pacisfismo hippie desde el primer himno del
hardcore.
Get up, stand up (Bob Marley, 1973)
El jamaiquino rasta compuso este himno sobre la
lucha por los derechos humanos que la gira
Amnesty International hizo suyo en 1988.
White Riot (The Clash, 1977)
"Somos demasiado cobardes para intentar
tener el poder", canta Strummer en un pedido
de "motín blanco". El molde del "Combat
rock".
Fight the power (Public Enemy, 1988)
Aquí surge el rap contestatario y racista al revés
(anti blancos). Estética militar y samples bombásticos
para una nueva rebelión negra.
La marcha de la bronca (Pedro y Pablo, 1970)
Eterno convidado de las listas negras, el segundo
simple de Pedro y Pablo equivale al cacerolazo
hecho canción de la dictadura de Onganía.
Hombres de
hierro (León Gieco, 1973)
Hecho a imagen y semejanza del clásico "Blowin'
in the wind" (Bob Dylan), León escracha a
los militares en su primer gran himno.
Represión (Los Violadores, 1982)
El punk, Malvinas, la dictadura que tambalea y el
himno más feroz que haya dado nuestro rock. Los
más sacados, en los tiempos más duros.
Los dinosaurios (Charly García, 1983)
Después de la elipsis de "Canción de
Alicia en el país" (Serú Girán, 1980),
Charly va al punto: "Los dinosaurios van a
desaparecer".
Se viene (Bersuit, 1998)
El pelado Cordera clama estar en una dictadura,
le dice "Rey" a Menem y le pone ritmo
de ska latino a su canción más premonitoria.
¿Y ahora qué pasa, eh?
El diagnóstico fue dicho y confirmado en estas
mismas páginas en la encuesta Lo Mejor del 2001
que votaron más de 10.000 lectores: U2, los
eternos abanderados de las "causas justas"
mundiales y Los Piojos, representantes de la
"nueva conciencia del rock nacional &
popular" se impusieron con su combinación
de rock y buenas intenciones. Es que durante el
2001 y lo que va del 2002, el escenario cambió
rotundamente. Porque, si el rock siempre fantaseó
con ser la banda de sonido "anti-sistema",
la gravísima crisis económica local y el
aumento de la guerra mundial anti-terrorista
obligan a tomarse las cosas más en serio: ¿Cómo
se sigue haciendo música opositora entre el
ritmo insistente de las cacerolas que parece
recuperar las teorías de las vanguardias sobre
la "utilidad del ruido"? ¿Y cómo se
sigue coqueteando con el look guerrillero después
de los atentados contra las Torres Gemelas o
mientras las FARC van a la guerra en Colombia?
Esas preguntas, como mínimo, deben asumir hoy,
los músicos con aspiraciones políticas.
Dando vueltas al mundo
- RAGE
AGAINST THE MACHINE: Emblemáticos y
cuestionados, siguen su cruzada. Con nuevo disco
(sale en marzo) y cantante (Chris Cornell), el
guitarrista Tom Morello sale de gira, esta misma
semana, por las universidades yanquis en onda No
Logo, hablando en contra del trabajo infantil de
corporaciones multinacionales.
- ORISHAS: ¿Hay algo más cool en el rock
combativo que ser cubano? Sí, además hacer rap
latino y coquetear con el Buena Vista Social Club.
"Todos somos castristas", dice Roldán
González, el líder de esta banda de que tiene
base en Francia. Allí grabaron A lo cubano, el
disco que vendió más de 200 mil copias.
- THE COUP: Fue la banda del momento el 11
de septiembre por una infeliz coincidencia: la
tapa de su álbum Party Music mostraba a las
Torres Gemelas explotando. Retiraron la tapa pero
hacen bandera de ser los capos del "rap
marxista".
- KOP: J.R. Rodríguez Fernández, líder
de esta banda española que activaba en el
movimiento de okupación, fue arrestado en
septiembre por sus vínculos con ETA y 70 bandas
se solidarizaron con él.
- ANTI-FLAG: ¿Vuelve la hora del punk?
Eso intentan estos crestones amigos de NOFX que
leen a Chomsky y calcan a The Clash. Fanzines y
un disco: "Underground Network".
Sí (Clarín)
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