
PORTADA-ARTICULOS-NOVEDADES-NUESTRA HISTORIA-LUCHA-MUSICA-ESPECIALES-CULTURA-PAISES
Los caminos que
cambiaron al CHE
Granma - Hasta la victoria siempre
Cuando hace 30 años el
Guerrillero Heroico fue asesinado en la escuelita de La Higuera,
los instigadores del crimen afirmaron que habían destruido sus
ideas y ejemplos, sin embargo, la historia demuestra hoy la
equivocados que estaban, pues el ejemplo y las ideas del Che
Guevara renuevan las esperanzas de millones de hombres y mujeres
ESE vagar sin rumbo por nuestra `Mayúscula América' me ha
cambiado más de lo que creí, escribió el joven Ernesto
Guevara después de atravesar el continente suramericano, en
motocicleta una pequeña parte, y el resto, en los más disímiles
medios.
Junto a su amigo Alberto Granados, confirmó su idea inicial
sobre América, una sola raza mestiza que desde México
hasta el estrecho de Magallanes presenta notables similitudes
etnográficas, según anotaciones sobre la travesía.
Perú le ocupó un buen tiempo en ese viaje. Allí visitó los
lugares que a cualquiera le sería de obligado conocimiento, las
ruinas de la cultura incaica. Su interés no quedó en la
contemplación mera de un viajante de paso, y se dedicó, además,
a estudiar en la Biblioteca del Cuzco lo relacionado con la
historia precolombina.
Pero el Che también trabajó en ese país. Su espíritu lo llevó
hasta el leprosorio de San Pablo, a orillas del Amazonas. Él y
su amigo Granados se relacionaron de forma directa con los
pacientes. Tal es así que al marcharse del lugar lo hacen en una
balsa construida por los enfermos.
Después de pasar por Colombia y Venezuela, regresó a su país a
terminar la carrera de Medicina. No obstante, al concluir los
estudios, emprendió nuevamente viaje por la costa del Pacífico.
Es este segundo viaje el que define completamente su vida futura.
Guatemala fue la tierra donde conoció a un grupo de refugiados
políticos cubanos, combatientes del Moncada, quienes le hablaron
de Fidel y el movimiento revolucionario que dirigía.
Arribó a México, después del derrocamiento del gobierno
guatemalteco de Jacobo Arbenz, y allí conoció a Fidel Castro,
unas pocas semanas después que éste saliera de Cuba como
exiliado. Así comenzaron los preparativos para la lucha en la
nación antillana y por ello mismo fue internado en la cárcel
junto a los cubanos.
Vendrían la partida final de México en el yate Granma y la difícil
sobrevivencia una vez desembarcados en las costas orientales
cubanas; los múltiples combates en la Sierra Maestra del Ejército
Rebelde y la ofensiva última de la guerra. La Invasión a
Occidente, que encabezó con Camilo Cienfuegos, dejó a su paso
decenas de pueblos tomados por los rebeldes.
Una vez logrado el triunfo de la Revolución, la presencia del
Che resultaría de incalculable valor. El concepto de hombre
nuevo que desglosaría en algunos escritos y discursos tenía el
mejor exponente en su propia figura. Precisamente al ejemplo
otorgaba notable importancia y a la muestra continua de cómo debía
ser un hacedor de los cambios de aquel momento dedicó todo su
empeño.
Con tales ideas resultan familiares el apego del Che a la
juventud; sus innumerables charlas y la presencia donde ella
marcara pautas.
La relación de amistad y de armas que ligaría para siempre a
este argentino con Cuba, hizo de él ese símbolo universal sin
barreras de tiempo que le permite seguir siendo, a pesar de la
muerte.