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Breve resumen de la crisis
uruguaya
Por Agustín Fernández
A principios del año 2000,
asumió la presidencia el candidato del tradicional partido
colorado (partido de derecha), el Sr. Jorge Batlle. La asunción
fue posible gracias a la coalición formada entre el Partido
Colorado y el Partido Blanco o Partido Nacional (los dos partidos
políticos tradicionales del Uruguay) para derrotar en segunda
vuelta al Encuentro Progresista - Frente Amplio (EP-FA), partido
de izquierda, que fuera en la primera vuelta el más votado.
El partido colorado asumió la presidencia (en coalición con el
partido blanco) sin un plan de gobierno ante la recesión económica
que el país afrontaba. El equipo económico del gobierno tuvo
como protagonistas al contador Alberto Bensión en el cargo de
Ministro de Economía, a Cesar Rodríguez Batlle (primo de Jorge
Batlle) como director del Banco Central y al economista Ariel
Davrieux dirigiendo la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, OPP
(principal negociador uruguayo ante el FMI) En ese entonces,
comienzos del año 2000, el país tenía un desempleo del 12% y
una enorme ola de emigración (según datos de la consultora
privada CIFRA publicados en el semanario Búsqueda el 23/11/2000
"un 44% de los uruguayos emigrarían si pudieran conseguir
trabajo en otro país") El desempleo y la emigración han
seguido aumentando desde entonces, el año 2002 comenzó con un
14.8% de desempleo que actualmente alcanza el 16% y sigue en
aumento. Mientras que la ola de emigración (con Estados Unidos y
España como destinos principales) se ha llevado a 40.000
personas entre junio de 2001 y mayo de 2002 (cifra alarmante
considerando que somos un país de poco más de tres millones de
habitantes).
Debido a la catastrófica gestión que el equipo económico
estaba llevando a cabo, semanas atrás se interpeló al Ministro
de Economia. El miembro interpelante fue el economista del EP-FA,
Alberto Couriel. La interpelación no logró el cambio inmediato
del equipo económico, sino que inicialmente se destituyó a Rodríguez
Batlle y días después, cuando el directorio blanco se sumó al
pedido de destitución del Ministro de Economia que el EP-FA
mantenía, el presidente se vió forzado a destituir a Alberto
Bension quedando a cargo de dicho ministerio el economista
Alejandro Atchugarry que se desempeñaba como senador por el
Partido Colorado. El único protagonista del equipo económico
que continua en su cargo a pesar del pedido de dimisión por
parte del EP-FA es Ariel Davrieux, quien es defendido desde el
gobierno "Es una cuestión técnica y Davrieux es el mejor técnico
para encontrarse al frente de la OPP".
El martes 30 de Julio a pocos días después de la asunción del
nuevo Ministro de Economía, se decreta el feriado bancario, el
Banco Central argumentó esta decisión por "las reiteradas
violaciones a la normativa por parte de los Bancos Montevideo y
Caja Obrera" esto significaba que ambos bancos estaban prácticamente
vacíos. Este vaciamiento se debía tanto a los retiros de los
depositantes (promedialmente retiraban 40 millones de dólares
por día) así como por las fraudulentas maniobras de los
hermanos Peirano, dueños del Banco Montevideo; entre estas
maniobras: hacían préstamos a empresas de su propiedad, envío
de cuentas (con consentimiento de sus propietarios) a bancos en
el Caribe que misteriosamente cerraban tiempo después y el
dinero desaparecía, etc.
Un par de días después de decretado el feriado bancario
comenzaron los saqueos. A diferencia de los ocurridos en
Argentina en la mayoría de estos no se veía a padres y madres
desesperados por llevar algo de alimento a sus hogares sino que
eran mayoritariamente jóvenes, ni tampoco eran hurtados
expresamente alimentos y artículos de primera necesidad sino que
los cigarrillos y el whisky importado fueron los más solicitados.
Con esto no quiero generalizar que ningún saqueador lo hizo para
alimentarse, pero la mayoría de ellos no lo hicieron. Donde sí
se vio a padres y madres con sus hijos fue en los comederos,
haciendo colas de 4 horas para poder almorzar. Ante los saqueos
se mandó a toda la policía a la calle especialmente a los
barrios periféricos y hasta se mandaron helicópteros a vigilar
la ciudad. Estos acontecimientos generaron un grado de paranoia
tal que la máxima preocupación de la gente rondaba en torno a
los saqueos y no en torno a como salir de la crisis ni a porqué
llegamos a la crisis ni a porqué no están presos los Peirano (quienes
supuestamente declararían ante el Juez Eguren el miércoles 7 de
agosto) ni nada de eso. Por lo que nadie se vio más beneficiado
de esta paranoia colectiva que el gobierno; siendo específico el
viernes 2 de agosto la propia policía estuvo difundiendo rumores
de hordas de saqueadores que salían de barrios periféricos y se
dirigían a zonas comerciales, hordas que nunca aparecieron.
Curiosamente los saqueos terminaron casi al mismo tiempo que EEUU
planteó el brindar un préstamo puente de 1500 millones de dólares
al Uruguay (préstamo destinado a capitalizar los bancos
estatales, que Uruguay pagará a los organismos de crédito
internacional). Este préstamo estaba condicionado a que se
aprobara la ley para el fortalecimiento del sistema bancario que
fue inmediatamente aprobada por la coalición de gobierno y
rechazada por el EP-FA. Hoy día los bancos que no estaban
capitalizados están cerrados.(Banco Montevideo, Banco de Crédito
y otros). Los que están abiertos no devuelven los depósitos a
plazo fijo, se dolarizaron dichos depósitos y se devolverán en
3 años, un 25% el primer año, un 35% el segundo año y el 40%
restante el tercer año, además se les aumentó un 2% el interés
de los depósitos a plazo fijo. Por lo tanto, hay dinero en los
bancos que no se puede retirar o sea existe un corralito en el
Uruguay, pero no tiene semejanza al corralito Argentino. Espero
que la política económica del país cambie, aunque la solución
encontrada de pedir préstamos que nos hacen dependientes económicamente
del FMI, del Banco Mundial y por ende de EEUU es reiterativa. Si
no se logra cambiar y reactivar económicamente al Uruguay la única
salida que tendrá este eterno ciclo de endeudamiento en el que
vivimos será cuando ya no interesemos como negocio, cuando ya no
tengamos nada para que el FMI nos robe. Ojalá que esto nunca nos
suceda.
Agustín Fernández
Tomado de Znet