| El problema tecnico y el
conflicto social
Las condiciones geologicas
El valle de Ésera y su futuro
La abuela de Santaliestra |
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Text extret de la web de la Coagret- Coordinadora contra los grandes
embalses i trasvases-
PLANTEAMIENTO GENERAL DEL
PROBLEMA
Santaliestra es una pequeña población del
Pirineo oscense de apenas ochenta habitantes en la orilla del río Esera.
Está situada sobre un valle carismático que es eje principal de una
comarca singular -La Ribagorza- de fuerte vinculación con las raices
Ètnicas y el sentimiento de identidad histórica del pueblo
aragonés.
El Esera es el afluente más importante del
Cinca, que a su vez es el mayor tributario del Ebro. Pese a no disponer
de más embalse regulador que Barasona (92 hm3), situado ya en el tramo
final del río, las aguas del Esera son desde hace varias décadas objeto
de una importante explotación que, al amparo de unas políticas
hidraúlicas obsoletas, ha ido más allá de lo que hoy en día podríamos
entender como límite racional de un desarrollo sostenible. Con aguas
derivadas de Barasona a través del canal de Aragón y Cataluña se
atienden los derechos concesionales de diversas explotaciones
hidroeléctricas y, sobre todo, las necesidades de una importante
superficie de regadío que supera ya las cien mil hectáreas.
Por otra parte, un conjunto de azudes,
canales y tuberías que mantienen a un importante conjunto de
minicentrales distribuidas a lo largo del valle principal y alguno de
sus más importantes tributarios, permite una explotación hidroeléctrica
por toda la cuenca que ha generalizado la desecación y merma sustancial
de caudales en largos tramos del Esera ya desde su nacimiento,
desvirtuando el valor escénico del río y destruyendo en gran medida el
alma de tan carismático valle.
El caso del Noguera Ribagorzana, el otro gran
eje fluvial de la Ribagorza, es todavía más brutal... Desde las
políticas hidraúlicas de los años 50 y 70, la Ribagorza vió como se
hipotecaba para siempre en el Noguera lo que en estos momentos podría
ser una esperanzadora perspectiva de desarrollo económico materializada
en la cuenca alta del Noguera Pallaresa .
EL PROBLEMA TECNICO Y EL CONFLICTO
SOCIAL
Apenas 800 m aguas arriba del casco urbano de
Santaliestra se proyecta la construcción en el Esera de una presa de
hormigón que inundará 250 ha del valle en los términos municipales de
Santaliestra y Foradada del Toscar. De acuerdo con la versión oficial
del proyecto, el embalse generado por esa presa (80,3 hm3) deberá
permitir el incremento de la actual capacidad de regulación del rio para
atender el deseo de mayores dotaciones en el actual polígono del Canal
de Aragón y Cataluña, así como el incremento de la superficie
actualmente regada .
En explotación desde 1906, el polígono de
riegos del Canal de Aragón y Cataluña es hoy el de mayor extensión y tal
vez el mejor gestionado de entre todos los grandes polígonos del Estado.
Concebido a principios de siglo para el regadío de cereal de invierno ha
visto incrementar progresivamente sus necesidades de agua en razón de
una obligada evolución hacia cultivos de mayor consumo, pero más
rentables y acordes con la nueva realidad económica, comercial y social
del país.
Pese a estar aseguradas las primitivas
necesidades del polígono en su concepción original exclusivamente con
los caudales regulados en el embalse de Barasona -cuya baja capacidad
relativa sorprende frente al volumen de las necesidades a atender- la
adaptación a esa creciente necesidad ha sido hasta ahora posible sin
necesidad de construir nuevos embalses reguladores gracias a la
conjunción de una serie de circunstancias hidrológicas y actitudes
humanas, entre las que hay destacar la ejemplar iniciativa de los
regantes. Una iniciativa que ha permitido afirmar, con justificado
orgullo, a los gestores del polígono, al finalizar el cuatrienio más
seco del siglo (1991 a 1995), que"nunca ha llegado a faltar el agua en
ese tiempo a ningún regante".
Entre las circunstancias hidrolóigicas que
han hecho posible ese "milagro" de la adaptación hay que citar la alta
capacidad de regulación natural del propio río, cuyo régimen nival
permite garantizar hasta bien entrada la campaña de riegos unos caudales
que hacen que los 92 hm3 de Barasona se traduzcan de hecho en esos 399
hm3 de capacidad de regulación real del embalse (Nadal 1984). Otra
circunstancia importante ha sido la posibilidad de incorporar en la
parte leridana del polígono de riegos nuevos recursos de agua
procedentes del Noguera Ribagorzana, derivados en la presa de Santa Ana
a través del Canal de Enlace.
Pese al conjunto de circunstancias
antedichas, el referido "milagro" de la adaptación con un embalse como
el de Barasona a las crecientes demandas de riegos del Canal de Aragón y
Cataluña no habría sido posible sin un decidido proceso de modernización
emprendido en el polígono, que a los pocos años de iniciado ha sabido
aprovechar buena parte del tiempo ocioso del canal almacenando aguas de
invierno del Esera en un extenso sistema de balsas ubicadas dentro del
propio polígono. El sistema ha llegado ya a superar en su capacidad de
regulación la del propio embalse de Barasona. Finalmente, ha sido una
decidida política de uso eficiente del agua, materializada en la
instalación de una red de distribución en tuberías con el
correspondiente riego a presión y la instalación de contadores de
consumo en parcela, la que ha puesto el colofón a esa acertada
gestión.
Sin embargo, cuando todavía no han sido
agotadas las posibilidades que ofrece ese proceso de modernización, pues
sólo ha llegado al 45% de la superficie regada, cuando no han sido
agotadas las posibilidades de regulación interna , ni se han analizado
las diferentes estrategias de gestión posibles que ofrecen el sistema
Esera/Noguera o la explotación de las aguas subterráneas de las calizas
de Olvena y del aluvial del Cinca, surge, con pretendida urgencia y bajo
presiones administrativas, la construcción de esta presa, al margen -por
supuesto- de cualquier mínimo análisis económico.
LAS
CONDICIONES GEOLOGICAS
En un contexto de prisas y oportunismo es
aprobado el proyecto técnico, sin el reconocimiento geológico y
geotécnico adecuados, pasando por alto la presencia de unas masas de
materiales sueltos en la ladera izquierda del valle, que totalizan más
de 58 hm3 en situación de potencial deslizamiento.
Existen precedentes de movimientos habidos en
esas masas bajo condiciones naturales, que en 1907 llegaron a taponar el
Esera creando una represa que al romper originó una importante ola de
avenida que hizo temer por sus vidas a los habitantes de Santaliestra,
Besiáns y Perarrúa, que desde entonces viven con el estigma de una
tragedia que este proyecto viene absurdamente a potenciar. La
coincidencia de un episodio de varios días de fuertes lluvias que
disminuyeron la cohesión interna de los materiales y un pequeño seísmo
que los empujo, fueron la causa desencadenante de aquel
deslizamiento.
Hay tres informes técnicos han denunciado sin
remilgos la gravedad de la situación: el riesgo que supondría inundar
los pies de esa masa deslizante con una columna de agua de 35 metros de
altura y decenas de metros de profundidad. La eventualidad de un pequeño
seísmo -de entre los muchos que tienen lugar en la Cordillera
Pirenáica-, desencadenaría un deslizamiento súbito de esas masas con
efectos que inevitablemente recuerdan a la tragedia de Vayont (Italia),
en donde en 1963 la ola consecuente a un deslizamiento de este tipo -que
ya había sido anunciado-, arrasó en pocos segundos la vida de cerca de
tres mil personas. Los ingenieros responsables se suicidaron.
El informe preceptivo del Area de Tecnología
y Seguridad del Ministerio de Medio Ambiente advirtió en su momento de
la situación, hasta desanconsejar la ejecución del proyecto, que pese a
todo fue aprobado en 1996 sin los preceptivos sondeos de reconocimiento
de la cerrada, sin el obligado plano de excavaciones, pasando por alto
la gravedad de los potenciales deslizamientos de las masas referidas.
Algo insólito. Previamente se había pasado de puntillas sobre la
evaluación y declaración de impacto ambiental. Santaliestra está hoy en
los tribunales.
Desde la presidencia de la Confederación
Hidrográfica del Ebro (CHE) se ha asegurado siempre que todo está
perfectamente estudiado, denunciando que desde los sectores contrarios
al proyecto se intenta asustar a la población, incitando públicamente a
lo que podríamos calificar de "caza del detractor". El Presidente del
Gobierno de Aragón también toma parte en el "affaire" del lado de los
que están a favor del proyecto, apoyándose en argumentos tales como: "el
obligado cumplimiento de la ley", "la ejecución de un proyecto deseado
por la mayoría del pueblo expresada en su día en el Parlamento", etc,
etc.
Al día de hoy la Administración no sabe en
realidad qué proyecto ha aprobado: el oficial o el que resulte tras el
pertinente reconocimiento de los terrenos; ni el capital privado de
ACESA sabe cuánto va a costarle el negocio de Santaliestra. Hay razones
suficientes para estimar que el proyecto definitivo costará dos veces y
media más que el hoy aprobado, sin que por ello disminuya un ápice el
riesgo del deslizamiento de las laderas, que dada su dimensión no tiene
tratamiento técnico posible.
En repetidas manifestaciones públicas el
Presidente de la CHE ha anunciado en tono "desafiante" que la presa de
Santaliestra se hará, y será la primera obra de ACESA. El honorable
Pujol la reclama, y culpa públicamente a la Administración Central y al
Gobierno de Aragón por el retraso en su ejecución. A mediados de Junio
pasado, el Presidente de la CHE anuncia que en el último Consejo de
Ministros había sido aprobada la orden de ocupación urgente de los
terrenos, y que pese al contencioso las obras van a dar comienzo en
breves semanas, impulsadas por ese ente llamado
ACESA.
EL VALLE DEL ÉSERA Y SU
FUTURO
¿Quién está más necesitado de
inversiones?
El embalse de Santaliestra, se dice,
beneficiaría a la zona del CAC, zona próspera con regadío ya en marcha
desde principios de siglo, con un 36% de cultivos de alto rendimiento,
un margen bruto de beneficios de 280.000 pesetas por Ha. , la mayor de
los grandes polígonos de riego aragoneses y que soporta la mayor
concentración de ganadería del regadío aragonés (CREA, 1994). Todo esto
se ha conseguido naturalmente gracias al esfuerzo de sus habitantes,
pero no debemos olvidar que también ha hecho falta una intensa inversión
pública, dinero de todos los españoles que no ha parado de entrar en la
zona desde 1896 hasta 1976, y un embalse, el de Barasona, que inundó
tierras de la Ribagorza. Todo ello ha permitido el asentamiento y
crecimiento de población en la zona, de tal forma que por cada 100
habitantes que existían en la parte aragonesa del CAC, en la actualidad
(1991) existen 152, produciéndose un espectacular crecimiento a partir
de los años 40.
Al otro lado tenemos la comarca de la
Ribagorza, gran olvidada desde principio de siglo, en la que las
inversiones realizadas han sido embalses en el Noguera y en el Esera que
benefician a otros, y centrales hidroeléctricas que apenas crean puestos
de trabajo y que sólo benefician a las grandes compañías. Grandes
reivindicaciones históricas como el Túnel de Benasque siempre han sido
promesas en tiempo electoral y sólo últimamente se han mejorado algo las
comunicaciones en el Eje del Esera. El resultado poblacional es
dramático: muchos pueblos se han abandonado y la pérdida de población ha
sido drástica. De cada 100 habitantes que existían en la Ribagorza en
1900 sólo quedan hoy en día (1991) 41. En 90 años la Ribagorza ha
perdido el 60% de la población. Este descenso es mucho más acusado que
la media de la provincia de Huesca, que en el mismo periodo ha perdido
un 21% de población. La densidad de población en 1981 era de 5,36
habitantes por Km2, la segunda comarca oscense con densidad más baja
después del Sobrarbe; en la misma fecha la provincia de Huesca tenía
13.7 hab/Km2 que es un valor aun muy bajo respecto a la media aragonesa
y nacional (Mairal et al, 1993).
Pero no sólo la población es escasa, sino que
además se encuentra muy envejecida: Ribagorza en 1975 presentaba la tasa
más alta de envejecimiento de las comarcas oscenses, junto con
Sobrarbe... El envejecimiento es cada vez mayor. Todos los municipios
que componen la comarca han visto aumentadas sus tasas de vejez en el
periodo 75-86, superando la media provincial... El elevado grado de
envejecimiento de la población tiene graves consecuencias demográficas,
económicas, culturales, etc... Las consecuencias económicas pueden
cifrarse en términos de disminución de la población activa, aumento de
las cargas fiscales sobre ella y descenso de la productividad, etc.
(Mairal, 1993).
Económicamente las diferencias entre
Ribagorza y zona regable del CAC son enormes. Para demostrarlo vamos a
comparar el Valor añadido bruto de las dos comarcas (VAB) a partir de
los datos de Estadística de renta comarcal (IAE, 1992). El Valor añadido
bruto es una buena medida del grado de riqueza disponible, con recursos
propios, una comarca. Cada habitante de la Ribagorza dispone anualmente
de un VAB de 794.000 pesetas, mientras que el habitante de CAC (Bajo
Cinca + Litera) dispone anualmente de 1.293.000 pesetas de
VAB.
Deberíamos preguntarnos si es políticamente
correcto querer realizar una inversión de 23.000 millones de pesetas
para garantizar más riqueza en una zona ya rica. Si se afirma que la
justificación del embalse es un interés social, ¿no sería de mucho más
interés social realizar esa inversión en la Ribagorza?. El juego
político ha decidido dar mayor riqueza a aquellos que ya la tienen, y a
la Ribagorza, en lugar de darle las inversiones que en justicia e
históricamente le corresponden, se le ofertan unas inversiones de dudoso
interés, llamadas eufemísticamente Plan de Restitución Territorial para
así comprar voluntades y facilitar la construcción del embalse sin
oposición en la comarca. ¿Es así como se entiende el principio de
solidaridad consagrado por nuestra Constitución?: Art. 138-1. El estado
garantiza la realización efectiva del principio de solidaridad...
velando por el establecimiento de un equilibrio económico, adecuado y
justo entre las diversas partes del territorio español... Art. 45-2. Los
poderes públicos velarán por la utilización racional de todos los
recursos naturales... apoyándose en la indispensable solidaridad
colectiva.
COAGRET Coordinadora de
Afectad@s por Grandes Embalses y Trasvases
C/ Santa Cruz 7, Oficina
3 - 50003 ZARAGOZA
Teléfono / Fax
34-976-392004
E-mail:
coagret@jet.es
Web:
Coordinadora de Afectados por Grandes
Embalses y Trasvases (COAGRET) http://www.geocities.com/coagret
En aquesta web podras trobar més
informació sobre el conflicte de Santaliestra i sobre tots els
grans embassaments i travassaments que es projecten a la península
ibèrica
LA ABUELA DE SANTALIESTRA
Campaña de apoyo a María Campo, la "superabuela" de
Santaliestra.
El 24 de septiembre de 1999, los vecinos del pueblo
oscense de Santaliestra, en el valle del río Ésera, se concentraron
pacíficamente a la entrada del pueblo para impedir el acceso de los
técnicos de la Confederación Hidrográfica del Ebro a la zona donde se
pretende construir la presa del embalse de Santaliestra. El delegado del
gobierno en Aragón, lejos de intentar resolver el conflicto por la vía
pacífica y dialogando, envió a un centenar de miembros de los Grupos de
Seguridad Rural de la Guardia Civil a dispersar a los vecinos. Se
produjeron diversos incidentes que se saldaron con dos vecinos heridos,
uno de ellos María Campo de 73 años de edad, sufrió dislocación
del hombro y diversos hematomas, así como una crisis cardíaca.
Como resultado de estos incidentes el delegado del
gobierno presiona para que la Guardia Civil denuncie a los vecinos, y
así se hace. Ahora se va a realizar el juicio, y te pedimos que apoyes a
esta mujer que ejemplifica la lucha de los habitantes de la montaña
aragonesa por su dignidad y derecho a vivir en el Pirineo.
A continuación puedes leer lanoticia del
juicio.
El Periódico de Aragón, miércoles, 15 de noviembre de
2000
SANTALIESTRA
Juzgan a una anciana por agredir a guardia
civiles
La mujer de 73 años, y enferma del corazón, asegura que
está dispuesta a seguir luchando contra la construcción del
pantano
EL PERIÓDICO. Huesca
El juzgado de primera instancia de Barbastro (Huesca)
juzgará hoy a una mujer de Santaliestra de 73 años denunciada por causar
lesiones hace un año diversas a varios agentes de la Guardia Civil en el
transcurso de un enfrentamiento motivado por la oposición vecinal al
embalse que se proyecta construir en su término municipal. María Campo
Espuá, que sufre una cardiopatía desde hace años y que también resultó
herida en aquella fecha, manifestó ayer a este diario su disposición a
seguir hasta el final. "Estoy dispuesta a todo porque me han hecho mucho
daño. Me han destrozado toda la finca, me han deshecho las acequias de
regar, me han arrancado los árboles y estoy muy agraviada".
María Campo, viuda y que acudirá al juicio acompañada de
uno de sus hijos y de numerosos vecinos y asociaciones ecologistas,
señaló que "he luchado siempre y seguiré luchando hasta la última gota
de sangre. No me da miedo el juicio, lo que me duele en el alma es que
nos van a enrronar con un pantano". Según el ministerio fiscal, la
mujer, a la que se imputa una falta de lesiones, se situó el año pasado
en una barricada hecha por los habitantes de la población para impedir
el paso a un grupo de técnicos del Ministerio de Medio Ambiente. La
acusación pública da por probado que la mujer, M.C.E., agredió a un
grupo de agentes encargados de abrir el paso y proteger a los técnicos.
Para la Asociación Cultural para la Defensa del Esera (ACUDE), el que
María Campo haya podido causar lesiones "como un pinzamiento lumbar, la
torcedura de un dedo de una mano, lesiones erosivas en un pie,
contusiones por golpes y otras agresiones a varios miembros de los
grupos rurales de la Guardia Civil indica que algo muy grave está
ocurriendo en la vida pública de este país".
Por su parte, el alcalde de Santaliestra, Javier Mur,
recordó la rudeza y brutalidad con que se contestó a la resistencia
vecinal. "El caso de María es realmente el ejemplo y la demostración
palpable. Fue curioso ver a mozos entrenados y enfundados en cascos,
enfrentarse con los vecinos y ancianos".
------------------------------------------------------------------------ El
Periódico de Aragón, jueves, 16 de noviembre de 2000
BARBASTRO
El juicio oral sobre la supuesta agresión de una anciana
de 73 años sobre un miembro de la Guardia Civil en Santaliestra el año
pasado fue suspendido ayer. La Benemérita estaba llevando a cabo un
desalojo cuandose produjo la supuesta agresión. "Todo es mentira, yo no
toqué a nadie"
Aplazado el juicio por las agresiones a la Guardia Civil
en Santaliestra
DANIEL ZUERAS. Barbastro
Ayer mismo se tendría que haber llevado a cabo en el
juzgado de primera instancia de Barbastro el juicio oral sobre la
supuesta agresión de una anciana de 73 años sobre un miembro de los
antidisturbios de la Guardia Civil en Santaliestra el 18 de octubre del
año pasado. Según el ministerio fiscal, esta mujer agredió a uno de los
hombres en el desalojo que estaban llevando a cabo para permitir el paso
a los empleados de la empresa encargada de los estudios de prospección
del embalse.
Pero todo quedó en suspense hasta el próximo 21 de
diciembre, fecha en que tendrá lugar el nuevo juicio. La causa del
retraso fue la denuncia interpuesta por la acusada, María Campo Espuña,
contra el miembro de la Benemérita que se había personado en el caso
como acusación contra esta mujer. La anciana reconoció en la sala a su
supuesto agresor. Así, declaró en la sala que "había diez o doce
guardias civiles" y tras unos momentos de duda lo señaló como uno de
ellos. La defensa de María Campo se opuso a la suspensión del juicio,
pero al estar citado el guardia civil tan sólo como denunciante, no
disponía de defensa legal, por lo que la judicatura decidió la delación
de la vista.
Según el alcalde de Santaliestra, Javier Mur, "se ha
tenido más en cuenta la denuncia de la Guardia Civil que la de María".
De todas formas, el primer edil de esta localidad ribagorzana se mostró
satisfecho porque "es la primera vez que se nos ha tenido en cuenta en
los juzgados y además ha sido reconocido en la sala como uno de los que
presuntamente causó daño a nuestra vecina". Mur también manifestó su
sorpresa ante el hecho de que se hubiera tramitado la denuncia de este
número de las fuerzas de seguridad del Estado antes que la de la
anciana, quien la interpuso la misma mañana en que acaecieron los
hechos, mientras que el guardia civil hizo lo propio durante la tarde
del 18 de octubre de 1999. Un habitante de Santaliestra añadía indignado
que "nos querrían ver colgados a todos los del pueblo".
Por su parte, María Campo se mostraba bastante tranquila
tanto en el interior como en el exterior de los juzgados de Barbastro.
"Lo he reconocido enseguida, aunque había bastantes. Me levantaron como
quien levanta a una mosca y me lanzaron contra la puerta del garaje de
mi hermano. Si no llega a estar él y me ayuda no sé qué habría
pasado".
Todo esto ocurrió a las siete de la mañana del día de
autos, cuando esta mujer todavía se encontraba convaleciente de una
operación de varices. "Cuando ocurrió todo esto me eché a llorar"
afirmaba esta anciana que vería amenazada su casa y la de sus hijos en
caso de que el embalse saliera adelante.
Sobre las acusaciones que pesan sobre ella, la señora
Campo se muestra indignada. "Yo a él no le hice nada, es todo mentira.
No he tocado jamás ni a este guardia ni a ninguno de sus compañeros. E
igual que yo, nadie del pueblo lo hizo". María Campo está convencida de
que al final todo se solucionará a su favor, y que la razón está no sólo
de su lado, sino dellado de todos los habitantes de Santaliestra. "Puedo
gritar mucho y muyfuerte porque voy con la verdad por delante".
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